Publicada el: 21 de julio de 2026 :: 7:19 am

Ébola se propaga a ritmo sin precedentes dos meses después de declararse la epidemia en la RDC

Ébola se propaga a ritmo sin precedentes dos meses después de declararse la epidemia en la RDC

Dos meses después de que se declarara oficialmente el brote de ébola en la RDC, con más de 2.000 casos confirmados y más de 750 fallecidos, Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió reforzar con urgencia la respuesta médica.

La organización advirtió de que la epidemia sigue propagándose a un ritmo sin precedentes y llegando a nuevas zonas, mientras los esfuerzos para contenerla siguen siendo insuficientes.

“Cada retraso cuesta vidas. Seguimos persiguiendo el brote en lugar de adelantarnos a él. Necesitamos una acción internacional más firme y coordinada para actuar con mayor rapidez y mejorar el acceso tanto a la atención médica para el ébola como a otros servicios sanitarios esenciales”, afirmó Trish Newport, coordinadora de emergencias de MSF.

En solo dos meses, el brote, causado por el virus Bundibugyo, se ha convertido en el tercero más grande de ébola y en el de crecimiento más rápido registrado hasta la fecha.

En menos de cinco semanas, los casos confirmados se triplicaron, al pasar de 650 a más de 2.000 a fecha de 13 de julio. Las muertes también se multiplicaron por más de cinco, desde 130 hasta más de 750.

La epidemia ya ha superado la mitad de los casos registrados durante el brote de 2018-2020 en la RDC, que se prolongó durante casi dos años.

MSF señaló que la situación es especialmente preocupante porque el brote sigue expandiéndose geográficamente. El acceso limitado a la atención médica, un sistema de vigilancia desbordado y la presión sobre los centros de tratamiento dejan sin apoyo adecuado a comunidades fuera de las principales zonas urbanas.

Por ello, la organización instó a las autoridades sanitarias y a los actores humanitarios a aumentar rápidamente los recursos destinados a la respuesta, incluidos la participación comunitaria, la vigilancia, las pruebas, la atención a pacientes, el apoyo a supervivientes y la gestión segura y digna de cadáveres y entierros.

MSF también pidió atender al mismo tiempo otras necesidades sanitarias urgentes no relacionadas con el ébola. La provincia de Ituri, epicentro del brote, concentra aproximadamente el 90% de todos los casos confirmados.

“En Mongbwalu, vemos cada día las mortíferas consecuencias de estas carencias”, dijo el doctor Ayokunnu Raji, coordinador médico de MSF. Añadió que el centro de tratamiento sigue recibiendo pacientes en estado crítico y que 57 personas han sobrevivido, mientras más de 110 han muerto.

En Bunia, el Centro de Tratamiento del Ébola de Elikiya, con 90 camas, funciona casi siempre al límite de su capacidad, según Sylvie Kaczmarczyk, coordinadora de emergencias de MSF en esa ciudad. Muchas personas, dijo, esperan en casa hasta que hay una cama disponible.

“Seguimos recibiendo pacientes que llegan tarde y en estado crítico. Muchas de estas muertes podrían haberse evitado con un diagnóstico precoz y acceso oportuno a los cuidados médicos”, señaló.

Aunque otras organizaciones médicas colaboran con el Ministerio de Sanidad en el este de la RDC, persisten importantes carencias. El sistema de vigilancia, diseñado para detectar casos tempranamente, ha sido llevado al límite por este brote y por otras amenazas sanitarias.

MSF considera clave acercar la respuesta a las comunidades y reforzar la atención médica y la vigilancia para identificar y aislar los casos lo antes posible. También subrayó la necesidad de ampliar las pruebas, el rastreo de contactos y la participación comunitaria.

Las restricciones de movimiento, incluidos cierres de fronteras, requisitos de autocontrol y medidas que afectan al personal humanitario, están dificultando además el despliegue y la rotación de especialistas en ébola aplicados por las autoridades de la RDC y por otros países.

MSF gestiona actualmente siete centros de tratamiento y más de 15 unidades de aislamiento en Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Tshopo, con más de 430 camas. Desde el inicio del brote y hasta el 14 de julio, sus equipos atendieron a más de 968 pacientes, incluidos 357 casos confirmados.

Hasta la fecha, 116 supervivientes han superado el virus en instalaciones de MSF. La organización también colabora con el Ministerio de Sanidad en vigilancia, detección, participación comunitaria, formación y en garantizar un acceso seguro a otros servicios sanitarios esenciales.

El brote se desarrolla en un contexto de conflicto armado, desplazamientos y múltiples emergencias sanitarias simultáneas. La inseguridad limita el acceso a algunas comunidades, mientras los equipos de MSF responden también a necesidades urgentes como el cólera y la malaria.

Además, la cercanía de la temporada de lluvias podría aumentar los casos de malaria y añadir más presión a un sistema sanitario ya sobrecargado.

“Es fundamental acelerar los esfuerzos para mejorar el acceso a la atención médica del ébola y garantizar al mismo tiempo otra ayuda humanitaria básica, como la asistencia sanitaria, y los servicios de agua y saneamiento”, afirmó Newport.

“No podemos seguir respondiendo a la epidemia con recursos tan limitados mientras continúa extendiéndose. Solo una respuesta médica sólida y con los recursos adecuados, acorde con la magnitud de las necesidades sobre el terreno, puede evitar que este brote se convierta en una crisis fuera de control”, añadió.



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