Lavrov propone una nueva arquitectura de seguridad en Eurasia
Acusó a los países europeos de intentar obstaculizar una solución pacífica y anunció el inicio de los trabajos sobre una Carta Euroasiática, que sus impulsores presentan como base para una nueva arquitectura de seguridad en el continente.
Lavrov sostuvo que los Estados europeos buscan frustrar las perspectivas de negociaciones de paz sobre Ucrania, en las que, según dijo, también está interesada la administración del presidente estadounidense Donald Trump. También acusó a Occidente de suministrar armas a Kiev y ayudarle a atacar objetivos civiles.
“Nuestra lucha por la verdad y la justicia será llevada hasta el final. Los objetivos de la operación militar especial se alcanzarán, las amenazas a la seguridad de Rusia serán eliminadas, la vida pacífica será restaurada”, declaró.
El jefe de la diplomacia rusa acusó además a las autoridades ucranianas de restringir el uso del idioma ruso y volvió a hablar de lo que califica como “nazismo ucraniano”. Sobre el 80 aniversario del final de los Juicios de Núremberg, dijo que sus lecciones “no han sido aprendidas ni de lejos por todos”.
En relación con Oriente Medio, pidió garantizar la condición de Estado del pueblo palestino sobre la base de las resoluciones de la ONU. “Si esto sigue así, será imposible crear un Estado palestino. Simplemente no quedará espacio para él”, dijo, en alusión a la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada.
Lavrov también condenó la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, así como el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, hechos que calificó como expresiones de “dictado por la fuerza”.
Sobre los Balcanes, acusó a la Unión Europea de presionar a Serbia por Kosovo y de intentar que Belgrado se sume a las sanciones contra Rusia.
Según Lavrov, una paz duradera solo es posible sobre la base del principio de seguridad igual e indivisible. También criticó a la OTAN, a la que acusó de intentar ampliar su influencia más allá de su zona de responsabilidad tradicional, incluida Asia Sudoriental y Asia Nororiental.
El ministro informó de que Rusia, Bielorrusia y otros países anunciaron en Nueva York el inicio de los trabajos sobre la Carta Euroasiática de la Diversidad y la Multipolaridad en el siglo XXI. Llamó a los Estados a sumarse a la formación de una “nueva arquitectura continental de paz y desarrollo”.
Lavrov abogó además por ampliar la representación de Asia, África y América Latina en el Consejo de Seguridad, apoyó la membresía permanente de Brasil e India y defendió una mayor representación de los países africanos.
Al mismo tiempo, se opuso a que Alemania y Japón obtengan puestos adicionales, al considerar que “han emprendido el camino de la militarización y el revanchismo”.
También destacó la Convención de la ONU contra la Ciberdelincuencia, adoptada por iniciativa de Rusia y abierta a la firma en Hanói, y defendió el papel central de la ONU en la regulación de la inteligencia artificial.
Celebró, además, el Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA y la iniciativa china, respaldada por Moscú, de crear una Organización Mundial para la Cooperación en materia de Inteligencia Artificial.
Lavrov también acogió la decisión de la Asamblea General de proclamar el 14 de diciembre Día Internacional de la Lucha contra el Colonialismo en todas sus formas y manifestaciones, al que describió como un paso importante contra las prácticas neocoloniales.








