Sudán: en El Obeid reina un clima de miedo por ataques con drones en zonas civiles
Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió a las FAR y a las Fuerzas Armadas de Sudán que garanticen la protección de la población civil y del personal humanitario. También reclamó acceso seguro para las organizaciones que prestan asistencia vital.
Según la organización International NGO Safety Organisation (INSO), Kordofán Norte fue el estado con más ataques con drones en 2026, con al menos 141 registros hasta el 8 de julio. Más de la mitad se produjo desde junio.
La mayoría de los ataques afectó a El Obeid y a la carretera principal que conecta la ciudad con el este. “En El Obeid reina un clima de miedo”, dijo Liesbeth Aelbrecht, coordinadora de emergencias de MSF en Sudán.
Aelbrecht afirmó que los drones no se limitan a objetivos militares y que con frecuencia alcanzan zonas civiles, con muertos y heridos entre la población. Añadió que desde junio los bombardeos han golpeado escuelas, un mercado, estaciones y depósitos de combustible.
También fueron alcanzados puntos de abastecimiento de agua y la principal central eléctrica de la ciudad, lo que provocó graves interrupciones del suministro y apagones, aunque la red ha podido restablecerse parcialmente.
Los ataques han afectado a los servicios básicos, han encarecido el transporte y el combustible, y han limitado el acceso al agua potable y a la atención sanitaria. Apenas quedan estaciones de servicio operativas y el litro de gasolina ronda los 15 dólares.
La situación del agua es crítica. Muchas personas esperan horas para recogerla y el precio de los bidones se ha disparado. El Obeid depende ahora sobre todo de presas estacionales y de un número reducido de pozos urbanos.
“En uno de los campos para desplazados que visité recientemente, las familias sobreviven con poco más de un litro de agua por persona al día”, explicó Aelbrecht. “Hay muy pocas letrinas y la defecación al aire libre está muy extendida”.
El Obeid, con cerca de medio millón de habitantes, alberga además a unas 100.000 personas desplazadas que huyeron de la violencia en otras zonas del país, según Naciones Unidas.
“Después de más de tres años de violencia, desplazamientos y pérdidas, la gente está sencillamente exhausta”, señaló Aelbrecht. Contó el caso de una mujer que huyó de El Fasher el año pasado y caminó 21 días para llegar a la ciudad.
La atención sanitaria también se ha visto gravemente afectada. Los hospitales funcionan con un suministro eléctrico inestable, dependen de un combustible escaso y afrontan el riesgo de suspender servicios esenciales. La falta de medicamentos complica la atención.
La inseguridad dificulta además el traslado de pacientes y eleva el coste del transporte, por lo que muchas personas llegan a los centros sanitarios en estado grave. MSF advirtió también del empeoramiento de la situación con el inicio de la temporada de lluvias.
Muchas familias viven hacinadas, en refugios precarios y con acceso muy limitado al agua potable y al saneamiento, lo que eleva el riesgo de enfermedades como el cólera. Tras detectarse el primer brote en Kordofán Oeste, en Kordofán Norte ya se notificaron decenas de casos sospechosos.
La elevada desnutrición, especialmente entre la infancia, agrava la vulnerabilidad de la población. Los ataques reiterados también están dificultando cada vez más las operaciones humanitarias y retrasando los desplazamientos de los equipos sobre el terreno.
“Con la intensificación de los combates en El Obeid y sus alrededores, hacemos un llamamiento a las FAR y a las Fuerzas Armadas de Sudán para que garanticen la protección de la población civil y del personal humanitario”, concluyó Aelbrecht.
En El Obeid, MSF trabaja en coordinación con las autoridades sanitarias sudanesas para reforzar la respuesta ante posibles brotes epidémicos y ampliar las actividades de emergencia. En los últimos días, desplegó un nuevo equipo centrado en mejorar el acceso al agua potable.
Ese equipo también reforzará la respuesta del Ministerio de Salud frente al cólera, entre otras actividades. Entre abril y mayo, Kordofán Norte registró un brote de sarampión que pudo contenerse mediante tratamiento de pacientes y una campaña de vacunación.
MSF apoya el centro de aislamiento del Hospital Universitario de El Obeid, la derivación de pacientes procedentes de campos de desplazados y las actividades de promoción de la salud. La organización cuenta con personal y suministros para ampliar la respuesta en El Obeid y en otras zonas de Kordofán.
También se prepara para una posible llegada masiva de desplazados al estado del Nilo Blanco si la situación sigue deteriorándose.








