Tedros pide cerrar ahora el acuerdo que evite la próxima pandemia
Pidió a los Estados miembros completar el sistema de acceso a patógenos y reparto de beneficios (PABS), la pieza que falta para que el Acuerdo sobre Pandemias de la OMS pueda aplicarse plenamente.
“El momento es ahora para llevar a buen término el PABS”, exhortó, y advirtió de que cualquier nuevo retraso tendrá consecuencias cuando se produzca el próximo brote. “Nadie está seguro hasta que todos lo estén”, añadió.
Tedros hizo estas declaraciones en una reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre preparación ante la próxima pandemia. Recordó que, en 2017, cuando le preguntaron si el mundo estaba preparado para una nueva pandemia, respondió que no.
Dos años después llegó la COVID-19. El director de la OMS recordó que la pandemia causó más de 20 millones de muertes adicionales y más de 10 billones de dólares en pérdidas para la economía mundial.
Desde entonces, la agencia ha impulsado iniciativas para reforzar la vigilancia epidemiológica, las capacidades nacionales, el acceso a vacunas y otros insumos médicos, y la capacidad internacional de respuesta.
Los Estados, por su parte, han reforzado el marco jurídico internacional con enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional y, el año pasado, con la adopción del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS.
El secretario general de la ONU, António Guterres, en un mensaje leído por la vicesecretaria general, Amina J. Mohammed, subrayó que la pandemia demostró una realidad fundamental: “ningún país puede protegerse solo” ante una amenaza sanitaria mundial.
“Nuestra responsabilidad ahora es transformar esa lección en una preparación duradera”, afirmó, y pidió reforzar los sistemas de salud, movilizar la ciencia y apoyar a las comunidades y al personal sanitario local.
Mohammed añadió que “el sistema PABS es crítico para desbloquear todo el potencial del Acuerdo sobre Pandemias. No hay tiempo que perder”.
Guterres, que calificó la crisis del ébola en la República Democrática del Congo como un recordatorio de que los patógenos peligrosos siguen poniendo a prueba la capacidad colectiva del mundo, identificó tres prioridades.
Citó cubrir los importantes déficits de financiación, adoptar un enfoque “Una sola salud” que vincule la salud humana con la animal y la medioambiental, y garantizar un acceso equitativo a las herramientas que salvan vidas.
“Cuando las comunidades están protegidas, todos estamos protegidos”, afirmó.
El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, pidió no borrar la pandemia de la memoria colectiva. Evocó la experiencia personal de su hija, médica que atendió a pacientes de COVID-19.
Recordó las pérdidas humanas, los sistemas sanitarios desbordados, las economías trastocadas y las escuelas cerradas. “No podemos borrar la COVID-19 de nuestra memoria”, declaró.
Rahman abogó por examinar qué funcionó y qué falló para prepararse mejor ante la próxima amenaza. Según dijo, la preparación ante pandemias no puede ser una medida temporal activada solo cuando estalla una crisis.
Debe integrarse en los sistemas sanitarios de los que depende la población a diario. Durante la reunión, está previsto votar una declaración política que “subraya la necesidad urgente de finalizar con éxito las negociaciones” sobre el anexo PABS.
Ese anexo sigue bloqueado por las diferencias entre países desarrollados y en desarrollo, y fija mayo de 2027 como nueva fecha límite para su adopción.








