Gilead debe hacer más para que los medicamentos de prevención del VIH sean accesibles en todo el mundo
Si la farmacéutica no accede, las autoridades deberían intervenir para facilitar la disponibilidad de este medicamento en todo el mundo.
Lenacapavir es una versión inyectable de la profilaxis preexposición (PrEP) que solo requiere dos aplicaciones al año y tiene una eficacia cercana al 100% para prevenir el VIH.
MSF considera que podría transformar la prevención en comunidades afectadas y en personas que enfrentan barreras adicionales para acceder a la atención sanitaria.
Entre esos grupos figuran los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas transgénero, las trabajadoras y los trabajadores sexuales, y quienes viven en contextos de conflicto o crisis humanitaria.
Sin embargo, Gilead ha fijado un precio que lo hace inaccesible, limita el suministro a determinados países, como Brasil, y se niega a venderlo directamente para su uso en los programas médicos de MSF.
Renata Reis, directora ejecutiva de MSF Brasil, afirmó que la petición principal es que lenacapavir esté disponible por un precio no superior a 40 dólares por persona al año en todos los países de ingresos bajos y medianos.
Añadió que, cuando los tratamientos antirretrovirales son demasiado caros o no están disponibles, las personas mueren innecesariamente y las comunidades sufren.
Actualmente, Gilead controla quién puede recibir lenacapavir, dónde está disponible y en qué condiciones.
La compañía lo vende en Estados Unidos por 28.000 dólares al año por paciente, aunque podría producirse por menos de 40 dólares.
Versiones genéricas más baratas podrían llegar el próximo año, pero solo algunos fabricantes estarían autorizados a producirlas y su venta quedaría restringida a ciertos países.
Entre los excluidos figuran Brasil, Argentina, México y Perú, pese a que participaron en los ensayos clínicos del medicamento.
Antonio Flores, asesor sénior en VIH y tuberculosis de la Unidad Médica de MSF para África Austral, calificó esa exclusión de inaceptable y dijo que Gilead no debería ser la única que decida quién recibe el fármaco.
Si la farmacéutica mantiene los precios elevados y restringe la producción, las autoridades, incluidas las brasileñas, deberían adoptar las medidas necesarias para superar el monopolio.
MSF señala que existen flexibilidades previstas en el acuerdo ADPIC de la Organización Mundial del Comercio, entre ellas las licencias obligatorias sobre productos patentados.
Flores también afirmó que el VIH no espera y que millones de personas no pueden acceder hoy al medicamento.
Sostuvo que Gilead debe reducir sus precios y ampliar el acceso, o que las autoridades deben actuar.
Añadió que las herramientas jurídicas internacionales existen para proteger la salud pública y que Brasil ya las ha utilizado antes.
Recientemente, MSF lanzó una campaña dirigida a Gilead e invitó a la ciudadanía a sumarse y apoyar un mayor acceso a lenacapavir.
Además, la organización organizará el 30 de julio, durante AIDS 2026, una sesión satélite centrada en mejorar ese acceso.








