R. D. Congo: respuesta de ébola en una zona de Kivu Norte no controlada por el Gobierno
En septiembre, MSF ya habíamos construido un centro de aislamiento en el Hospital General de Kayna. Sin embargo, a medida que surgen nuevos brotes, la respuesta sigue enfrentándose a numerosos desafíos : la negativa de algunos pacientes a ser aislados, los entierros inseguros, la desconfianza de una parte de la comunidad y la inseguridad derivada del conflicto armado.
“Una parte de la población todavía no cree plenamente que el ébola exista . La sensibilización comunitaria es la máxima prioridad para evitar que la epidemia siga propagándose”, explica Nicodeme Kabuyaya, coordinador adjunto de nuestro proyecto sobre el terreno.
Uno de los motivos de preocupación es el cierre de carreteras para limitar los desplazamientos como parte de la respuesta al brote. En un contexto de conflicto armado, estas restricciones dificultan el suministro de bienes esenciales a las comunidades y aumentan su vulnerabilidad.
Esta epidemia, caracterizada por la aparición de múltiples brotes, requiere una gran capacidad de movilidad por parte de los equipos que participan en la respuesta, así como los recursos humanos y logísticos necesarios para intervenir rápidamente y contener los brotes allí donde surjan.








