Publicada el: 26 de octubre de 2026 :: 6:04 am

Alfonsina Storni: a 88 años de su fallecimiento, una voz esencial de la poesía | Argentina.gob.ar

Alfonsina Storni: a 88 años de su fallecimiento, una voz esencial de la poesía | Argentina.gob.ar

La Secretaría de Cultura de la Nación recuerda, a 88 años de su fallecimiento, a Alfonsina Storni, una de las figuras fundamentales de la poesía argentina. Sus versos continúan convocando a lectores de distintas generaciones por la intensidad de sus imágenes, la musicalidad de su lenguaje y su capacidad para expresar las emociones humanas.
Storni nació el 29 de mayo de 1892 en Capriasca, Suiza, y llegó a la Argentina junto a su familia cuando tenía cuatro años. Pasó parte de su infancia en San Juan y Rosario, donde atravesó dificultades económicas que la llevaron a trabajar desde muy joven. Sin embargo, nunca abandonó su vocación literaria. Se formó como maestra y ejerció la docencia en distintas instituciones, mientras comenzaba a publicar sus primeros textos en revistas de la época.
Su acercamiento a la poesía se produjo durante la infancia. A los doce años escribió sus primeros versos y, con el tiempo, transformó aquella inclinación en una trayectoria que la llevaría a ocupar un lugar destacado en la literatura nacional.
El 21 de abril de 1912 nació Alejandro, su hijo. Como madre soltera, luchó contra los prejuicios sociales de aquella época y logró, con mucho esfuerzo, publicar su primer libro, La inquietud del rosal, en 1916, y poco a poco conseguir colaboraciones literarias en publicaciones como Fray Mocho, El Hogar y Mundo Argentino.
Luego, siguieron El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919) y Languidez (1920). Por esta última obra recibió el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura, reconocimientos que consolidaron su presencia en el panorama cultural argentino.
Su escritura estuvo inicialmente vinculada con el modernismo, aunque desarrolló una voz propia, reconocible por la expresividad de sus versos y una forma directa de abordar el amor, el deseo, la soledad y las contradicciones de la vida cotidiana. A través de imágenes precisas y un lenguaje cargado de sensibilidad, convirtió experiencias personales en poemas capaces de alcanzar una dimensión universal.
Con Ocre, publicado en 1925, su obra adquirió un tono más introspectivo e irónico. Dos años después apareció Poemas de amor, que profundizó su exploración de los vínculos afectivos y los estados emocionales.
Además de la poesía, Storni incursionó en el periodismo, el ensayo y la dramaturgia. En 1927 estrenó El amo del mundo en el Teatro Nacional Cervantes y también escribió piezas teatrales destinadas al público infantil.
Enferma de cáncer, se suicidó el 25 de octubre de 1938 en la ciudad de Mar del Plata. Su último poema, Voy a dormir, quedó asociado a sus días finales y posteriormente inspiró, junto con su figura y su historia, la célebre canción Alfonsina y el mar, compuesta por Ariel Ramírez y Félix Luna.


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