Publicada el: 11 de septiembre de 2025 :: 12:56 pm

Haití enfrenta inseguridad y pobreza mientras la población busca mayor dignidad y esperanza, según informes

Haití enfrenta inseguridad y pobreza mientras la población busca mayor dignidad y esperanza, según informes

Durante una visita a Haití, el coordinador de Socorro de Emergencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó que siente vergüenza “en nombre del mundo” por la falta de compasión y amabilidad ante la crisis que atraviesa el país, y afirmó que no pueden aceptar la situación sin hacer más para ayudar a la población afectada, según publicó en redes sociales Tom Fletcher.

La nación caribeña, de 11 millones de habitantes, enfrenta una grave crisis humanitaria y de protección, agravada por un brote de cólera y un aumento de la malnutrición. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) indicó que la mitad de la población haitiana sufre inseguridad alimentaria y que los desplazamientos forzados alcanzaron niveles sin precedentes, con más de un millón de personas desplazadas, cifra que se mantiene en alza en 2025. Fletcher afirmó que, en promedio, la mitad de los miembros de los grupos armados son menores de edad y subrayó que el miedo permea la vida diaria de las familias que han perdido su hogar y buscan refugio, comida y seguridad.

El coordinador de Emergencia indicó que, tras reunirse con autoridades, socios y familias afectadas en refugios improvisados, los haitianos quieren reconstruir sus vidas, proporcionar educación a sus hijos, recibir atención médica y tener agua potable. Algunas familias desplazadas relataron experiencias de pérdida de todo, incluido el negocio y las pertenencias, y describieron la necesidad de vivir “de manera normal, como en el resto del mundo”.

La ONU señaló que, pese a los esfuerzos de las agencias humanitarias para brindar ayuda, el llamamiento de Haití continúa con financiamiento insuficiente: de los 908 millones de dólares requeridos para atender necesidades urgentes, solo el 11% ha sido financiado, dejando un déficit de 800 millones de dólares. Fletcher afirmó que es necesario “hacer más” y manifestó que no pueden entender por qué la recaudación de fondos es tan limitada cuando las familias buscan reconstruir sus vidas, educación, atención médica y servicios básicos.