ONU conmemora 80 aniversario con mujer al frente de la Asamblea General
La alemana Annalena Baerbock asumió este martes la presidencia del 80º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en una ceremonia que marca el inicio de un ciclo señalado por la necesidad de reformas ante un panorama global complejo. En su primer discurso como presidenta, Baerbock afirmó que, aunque normalmente sería un momento para celebrar, el momento requiere reflexión ante múltiples crisis humanitarias y de derechos en Gaza, Afganistán, Ucrania, Sudán y otras regiones.
La nueva presidenta de la Asamblea General —la primera europea en ocupar el cargo— subrayó que la ONU debe responder sin rendirse y reiteró el compromiso de la organización con sus principios, al tiempo que recordó que existen cerca de 120 conflictos armados que mantienen bajo presión al sistema multilateral. Baerbock, citada por la oficina de la ONU, afirmó que el mundo necesita a la ONU y que la cooperación internacional es imprescindible para afrontar las emergencias actuales y las desigualdades globales.
El lema de su mandato, “Mejor juntos: 80 años y más por la paz, el desarrollo y los derechos humanos”, fue mencionado por Baerbock como guía para este ciclo. También destacó que la misión de la ONU de “salvar a las generaciones futuras del flagelo de la guerra” continúa sin cumplirse plenamente, y que la organización se sitúa en un momento decisivo para proyectar reformas que le permitan responder a los retos actuales, incluidos aspectos políticos y financieros.
Antes de Baerbock, ocuparon la presidencia de la Asamblea General varias figuras de distintos continentes, entre ellas Vijaya Lakshmi Pandit (1953), Angie Brooks (1969), Sheikha Haya Rashed Al-Khalifa (2006) y María Fernanda Espinosa (2018). Espinosa, en una entrevista con Noticias ONU, señaló que la función implica “diplomacia hábil y negociaciones justas” y advirtió que el verdadero trabajo ocurre fuera de escena, buscando consensos en un mundo fracturado. También se refirió a Baerbock como una candidata con cualidades para liderar una reinvención de la ONU ante cambios estructurales profundos.
Espinosa señaló que la 80ª sesión representa una de las plataformas más relevantes de la historia de la organización y enfatizó la necesidad de acortar la brecha entre las resoluciones adoptadas y su implementación real a nivel nacional. La ex presidenta de la Asamblea General agregó que la ONU debe reinventarse con estilos de liderazgo diferentes y una mirada más equitativa hacia la justicia histórica.
En el ámbito de la seguridad y la logística, la Asamblea General centrará su Debates General, programado del 22 al 26 de septiembre, una reunión que reúne a líderes mundiales y que ha sido descrita por la Comisionada de Asuntos Internacionales de la ciudad de Nueva York como una “Super Bowl de la diplomacia”. Aissata Camara afirmó que esta sesión ofrece una oportunidad para presentar soluciones multilaterales frente a un contexto internacional cada vez más polarizado.
La ciudad de Nueva York recibió también la llegada de delegaciones de unos 200 países a la sede de la ONU, en un despliegue de seguridad coordinado por autoridades locales, estatales y federales. Según la oficina de la alcaldía, la ONU representa un motor económico significativo para la ciudad y, durante estas dos semanas de actividades de alto nivel, se esperan movilizar importantes recursos y generar ingresos cercanos a los billions de dólares para la economía local.








