Recortes globales podrían afectar décadas de avances en SIDA, TB y malaria, según informe
Médicos Sin Fronteras (MSF) advierte que los esfuerzos globales para combatir el VIH/sida, la tuberculosis y la malaria pueden verse comprometidos por recortes en la financiación de la salud mundial. La organización señala que, tras la suspensión y revisión de la ayuda internacional anunciada por Estados Unidos, casi 3.000 millones de dólares de los 6.000 millones comprometidos para el periodo 2023-2025 al Fondo Mundial no han sido desembolsados.
El Fondo Mundial celebra este mes su octava conferencia de reposición, mientras que importantes donantes, incluido Estados Unidos, aún no han anunciado sus compromisos para el siguiente ciclo de financiación trienal. MSF subraya que la inestabilidad económica y la caída del apoyo multilateral pueden erosionar los avances en la lucha contra estas tres enfermedades si no llega una financiación suficiente en las próximas semanas y meses. En el marco de la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de Sevilla, España anunció una contribución de 145 millones de euros para el Fondo Mundial, cifra que, según MSF, no alcanza los 200 millones de euros solicitados por la organización.
MSF afirma que el Fondo Mundial ha sido clave para apoyar sistemas de salud frágiles en África, Asia, Latinoamérica y otras regiones, financiando compra de medicamentos y pruebas diagnósticas, pago de personal sanitario y estrategias de prevención. Asegura que, sin compromisos sustanciales, los avances realizados en décadas para reducir la mortalidad podrían verse revertidos. La organización señala, además, que, si bien no recibe financiación directa del Fondo Mundial, observa el impacto en numerosas entidades sanitarias comunitarias dependientes de ese apoyo.
Entre las voces citadas por MSF figuran Antonio Flores, asesor sénior de VIH/Tuberculosis, quien señala que, en Honduras, los recortes del programa PEPFAR han afectado la prevención y atención del VIH, incluida la profilaxis previa a la exposición (PrEP) y la estabilidad laboral de personal sanitario. Anele Yawa, secretario general de Treatment Action Campaign (TAC) en Sudáfrica, indica que las tendencias de retroceso ya son visibles. MSF también documenta impactos en Liberia y otros países, con interrupciones en servicios, despidos y desabastecimiento de suministros médicos, atribuidos a la reducción de apoyo financiero y a la incertidumbre sobre la financiación del Fondo Mundial.
La organización recalca que, aunque el objetivo es sostener y ampliar enfoques exitosos, la falta de financiación podría traducirse en mayores infecciones y muertes. MSF concluye que la movilización de recursos nacionales no sustituye la financiación sanitaria internacional en las zonas más vulnerables y solicita a España y a otros donantes mantener su apoyo al Fondo Mundial, para evitar la reversión de logros en la lucha contra el VIH, la tuberculosis y la malaria y proteger a las comunidades afectadas. En el marco de la discusión, también se mencionan ejemplos de impacto a nivel local y regional, con interrupciones en investigación, suministro de diagnósticos y tratamientos, y reducción de personal sanitario. Se destacan, entre otros, casos en Bielorrusia, Malaui, la República Centroafricana, Sudán, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo. En la nota se subraya la necesidad de claridad sobre costos, fuentes de financiamiento y criterios de elegibilidad para evitar lagunas informativas.








