Publicada el: 19 de septiembre de 2025 :: 11:52 am

Darfur, Sudán: bombardeos dejan 100 heridos

Darfur, Sudán: bombardeos dejan 100 heridos

El 10 de septiembre, tras una serie de ataques de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y de las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), llegaron 99 personas heridas a los centros de salud que MSF apoya en Darfur, distribuidos entre el norte, el centro y el sur de la región. Cuatro de las personas ingresaron sin vida a los hospitales, según la organización.

Marwan Taher, coordinador general de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Darfur, pidió a las partes beligerantes “respetar de inmediato a la población civil, proteger al personal y las instalaciones médicas y garantizar un acceso seguro y sin obstáculos a la ayuda humanitaria, empezando por El Fasher y otras zonas sitiadas”. Taher afirmó que “la crisis humanitaria se está agravando” y subrayó que “el mundo no puede seguir mirando hacia otro lado”.

En Tawila, Darfur del Norte, el equipo de MSF atendió ayer a 50 pacientes heridos. Desde mediados de agosto, más de 650 heridos han sido ingresados en el hospital que MSF apoya, ubicado a 60 kilómetros de la ciudad sitiada de El Fasher. Según la organización, estas cifras representan solo una fracción de las víctimas, pues varios supervivientes describen haber visto numerosos cadáveres en las carreteras y haber tenido que dejar atrás a los enfermos y heridos más graves durante el viaje hacia Tawila.

Sylvain Penicaud, coordinador de proyectos de MSF en Tawila, relató que “algunos han caminado 60 kilómetros a pie, con heridas de bala y latigazos”, y que los pacientes llegan “agotados, destrozados y en un estado de angustia extremo”.

Las personas que huyen de El Fasher describen una vida “insoportable” en la ciudad y sus cercanías. MSF señala que RSF y aliadas han dejado a cientos de miles de personas atrapadas, con escasez de alimentos, medicinas, agua y ayuda humanitaria. Según la organización, quienes intentan escapar se enfrentan a asesinatos, torturas, agresiones sexuales y otras formas extremas de violencia en la ruta hacia Tawila, que hoy acoge a unas 800.000 personas desplazadas internas.

En el marco de la escalada de violencia, MSF confirma que el 10 de septiembre se registraron ataques con drones contra múltiples lugares de Darfur. En el Hospital Universitario de Zalingei, en Darfur Central, un ataque cayó a apenas cuatro kilómetros de distancia; el equipo de MSF en Zalingei activó su plan para víctimas múltiples ante la llegada de numerosos heridos, incluidos seis mujeres y cuatro niños, según Taher.

Ese mismo día, dos drones de las SAF golpearon Nyala, en Darfur Sur, donde el Hospital Universitario de Nyala, con apoyo de MSF, recibió 12 pacientes; cuatro de ellos llegaron fallecidos, entre ellos un niño. MSF indicó que este fue el octavo ataque mortal por drones contra la ciudad en 11 días, tras los ataques del 30 de agosto y del 1 y 3 de septiembre, que dejaron decenas de heridos.

La organización también indicó que la situación en Darfur es grave, con instalaciones sanitarias sometidas a una presión extrema y una afluencia masiva de pacientes, sumada a una grave escasez de suministros y la amenaza constante de nuevos ataques. Los ataques simultáneos se produjeron un día después de que los bombardeos aéreos de las RSF alcanzaran Jartum, la capital, el 9 de septiembre, dejando esquirlas que hirieron a dos personas ingresadas en el Hospital Al Nao, en Omdurman, que MSF también apoya.

Las ofensivas aéreas también destruyeron una central eléctrica, provocando apagones en partes de la ciudad y obligando a los hospitales pediátricos Al Nao y Al Buluk, que MSF respalda, a depender de generadores y de fuentes de electricidad inestables. Sin suministro eléctrico constante, equipos médicos vitales y sistemas de climatización quedan comprometidos, lo que aumenta el riesgo para pacientes vulnerables, incluidas personas prematuras y enfermos graves.