Analistas evalúan si ataques con drones rusos contra civiles en Ucrania podrían constituir crimen de lesa humanidad
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania informó este lunes, ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que las fuerzas armadas rusas habrían atacado a civiles e infraestructuras civiles utilizando drones de corto alcance en zonas pobladas a unos 300 kilómetros de la margen izquierda del río Dniéper, en Ucrania. Según el organismo, los ataques registrados en la región de Jersón en mayo fueron de gran escala y podrían constituir un crimen de lesa humanidad.
La Comisión indicó que hay evidencia de ataques similares contra civiles e infraestructuras en las regiones de Dnipropetrovsk y Mykolaiv. Atribuyó estas acciones a una intención de “matar, mutilar y destruir” y sostuvo que, con frecuencia, los drones persiguieron a sus víctimas y lanzaron artefactos explosivos, causando muertos y heridos. También se habrían dirigido contra ambulancias y otros servicios de emergencia, dificultando su llegada a destinos.
El informe señala que los ataques han tenido un impacto profundo en la población civil de las zonas afectadas, con destrucción generalizada y aldeas enteras que quedaron inhabitables. Los servicios esenciales dejaron de funcionar y los comercios cerraron, haciendo imposible salir a la calle, según el documento.
El presidente de la Comisión, Erik Møse, expresó alarma por la escalada de estos ataques contra civiles. Según la Comisión, “comunidades enteras han sufrido daños y destrucción, quedando inhabitables”.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR) dijo que el número total de víctimas aumentó un 40% en los primeros ocho meses de este año respecto a 2024. La Comisión subrayó su preocupación por el elevado número de víctimas civiles resultante de las continuas embestidas con armas de largo alcance.
La comisión concluyó que las investigaciones sobre los ataques con drones y las expulsiones revelan esfuerzos coordinados y organizados por parte de las autoridades rusas para conquistar más territorio y consolidar su control sobre las zonas que ya controlan en Ucrania, al tiempo que obligan a la población local a abandonar el país, según declaró Møse. Se indicó la necesidad de avanzar en la verificación de hechos y en la rendición de cuentas ante la comunidad internacional.








