Publicada el: 27 de septiembre de 2025 :: 8:21 am

La salud mental será uno de los temas de la Asamblea General.

La salud mental será uno de los temas de la Asamblea General.

La salud mental será el foco de una reunión oficial de la Asamblea General este jueves 25 de septiembre, donde se espera que los líderes mundiales aprueben un conjunto de principios para impulsar acciones globales que faciliten la atención a las personas afectadas. Aunque el tema ha surgido en eventos anteriores, esta vez ocupará un lugar prioritario, junto con la prevención y el control de otras enfermedades no transmisibles.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la magnitud del desafío es mayor de lo que se reportaba: más de mil millones de personas padecen alguna condición de salud mental. La doctora Devora Kestel, directora interina de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OMS, señaló que solo el 9% de las personas con depresión recibe apoyo y solo el 40% de las personas con psicosis recibe ayuda, por lo que los países deben desarrollar servicios más y mejores para garantizar que la atención esté disponible y sea accesible. También indicó que, incluso donde existen servicios, estos suelen ser inaccesibles por costos, distancia o falta de integración con otros apoyos sanitarios, y que el estigma sigue siendo un factor que disuade a buscar ayuda.

La OMS subrayó que las enfermedades no transmisibles siguen siendo las principales causas de muerte y discapacidad a nivel mundial y que, en muchos casos, las condiciones mentales y físicas se superponen, lo que exige enfoques integrados de atención. La declaración política que se adoptará en la reunión busca fomentar el intercambio de conocimientos y ampliar la financiación, con énfasis en salud mental infantil y juvenil, prevención del suicidio y desarrollo de servicios a nivel comunitario. Entre las direcciones prioritarias identificadas en el borrador figuran la atención primaria de salud, el acceso a medicamentos y tecnologías sanitarias esenciales, una financiación sostenible para países de ingresos bajos y medianos, el reconocimiento de factores de riesgo compartidos entre las enfermedades no transmisibles y la salud mental, la cooperación multisectorial y la atención a factores externos como la contaminación del aire y la promoción de alimentos no saludables. Se apunta también a una mayor sensibilización global.

La declaración política estaba prevista para su adopción, pero fue pospuesta para octubre. En su conjunto, la iniciativa busca ampliar la financiación y la acción coordinada a nivel internacional, con la participación de múltiples actores y la inclusión de perspectivas de personas afectadas, según la OMS.