Publicada el: 30 de septiembre de 2025 :: 8:17 am

ONU afirma situación insostenible en Gaza y Cisjordania

ONU afirma situación insostenible en Gaza y Cisjordania

Tras casi dos años de combates, la situación humanitaria en la Franja de Gaza alcanzó un umbral crítico, según un informe de la ONU. El 22 de agosto la organización confirmó oficialmente la existencia de hambruna en el norte de Gaza, la primera identificada en Oriente Medio, y se prevé que la crisis se extienda a Deir al-Balah en el centro y a Khan Younis en el sur a fines de septiembre. Según la ONU, más de medio millón de residentes en Gaza experimentan hambre y el Ministerio de Salud local ha registrado 440 muertes por desnutrición desde el inicio del conflicto, un tercio de ellas de menores de edad.

El coordinador de la ONU para el proceso de paz, Ramiz Alakbarov, señaló que “la ayuda humanitaria sigue obstaculizada” y atribuyó en parte esa situación a restricciones y bloqueos. Si bien Israel permitió una mayor entrega de ayuda entre el 8 de junio y el 19 de septiembre, lo que, según Alakbarov, provocó una ligera caída de precios de algunos productos, el flujo de asistencia sigue considerado “muy insuficiente” frente a las necesidades. El funcionario dijo que, en ocasiones, los convoyes son descargados por civiles hambrientos o saqueados por grupos armados.

El informe también señala un costo humano elevado por los combates. El Ministerio de Salud de Gaza informó sobre más de 7.500 muertes en los últimos tres meses y unos 37.000 heridos, en su mayoría mujeres y niños. Aproximadamente 30 integrantes del personal de la ONU han muerto desde el inicio de la crisis. Alakbarov afirmó que el castigo colectivo contra la población palestina, que ha vivido repetidos desplazamientos forzados, es “inaceptable”. Las órdenes de evacuación y la expansión de zonas militarizadas han reducido el espacio habitable, y menos del 14% del territorio está disponible para los dos millones de habitantes. Desde mediados de agosto se han registrado más de 380.000 desplazamientos, cifra que podría haber aumentado con la invasión terrestre de Gaza anunciada por Israel el 16 de septiembre. Los puntos de recepción, ya saturados, carecen de agua, electricidad y atención médica.

En Cisjordania, la violencia se mantiene con un aumento de ataques. Según Alakbarov, 46 palestinos, entre ellos 12 niños, han sido asesinados desde junio, y 7 israelíes han fallecido; mientras, ataques de colonos israelíes, en ocasiones en presencia de fuerzas de seguridad, han continuado. Aunque el Consejo de Seguridad ha pedido a Israel cesar “inmediata y completamente” la actividad de asentamientos, las autoridades israelíes adelantaron o aprobaron la construcción de más de 20.800 nuevas viviendas en Cisjordania entre junio y septiembre, incluida Jerusalén Oriental. Entre estos proyectos, el plan E1 para el este de Jerusalén podría dividir Cisjordania y afectar la continuidad territorial de un futuro Estado palestino, según lo expuesto por la ONU y otros observadores. Alakbarov afirmó que “los asentamientos no tienen validez legal y son una violación del derecho internacional”.

Además de los nuevos proyectos, las demoliciones y expulsiones de palestinos continuaron. Entre junio y septiembre se destruyeron 455 estructuras en Cisjordania, lo que desplazó a 420 personas, entre ellas 175 niños.

El informe llega en un contexto diplomático tenso. El 22 de septiembre Francia reconoció oficialmente al Estado de Palestina en la ONU, a la par de anuncios similares de Reino Unido, Australia y Canadá. En un mensaje de video a la Asamblea General, tras la negativa de visa de Estados Unidos, el presidente palestino Mahmoud Abbas describió los abusos israelíes en Gaza como genocidio y descartó la participación de Hamas en un futuro gobierno en la Franja. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó ante la ONU que su país “terminará el trabajo” contra Hamas y cuestionó a quienes reconocen al Estado de Palestina como recompensa para el grupo.

Alakbarov reiteró su rechazo a los ataques de Hamas en el sur de Israel del 7 de octubre de 2023 y a la toma de rehenes, pero advirtió que las operaciones militares en Gaza —que, según estimaciones, han dejado más de 65.000 palestinos muertos— están alcanzando una tasa de destrucción sin precedentes. Llamó a un alto el fuego inmediato y permanente, a la liberación de todos los rehenes y a un acceso humanitario sin trabas a Gaza. En la ONU, la evaluación es que la continuación de la ocupación, la aceleración de los asentamientos y la asfixia de Gaza reducen las posibilidades de una solución de dos Estados a corto plazo.