Publicada el: 2 de octubre de 2025 :: 8:13 am

Fragilidad de los sistemas de salud en América Latina podría impactar la vida de la población y la economía

Fragilidad de los sistemas de salud en América Latina podría impactar la vida de la población y la economía

Un informe urgente de la Comisión Lancet Américas del Banco Mundial y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que los sistemas de atención primaria en América Latina y el Caribe se encuentran frágiles y podrían exacerbarse ante futuras crisis sanitarias, con implicaciones para la salud y la desarrollo económico de la región.

El estudio señala que, si una crisis sanitaria, como una pandemia o un desastre natural, reduce entre un 25% y un 50% los servicios de atención primaria durante uno a cinco años, la región podría registrar hasta 165.000 muertes evitable y pérdidas económicas que oscilarían entre 7.000 y 37.000 millones de dólares. Además, se estiman costos humanos: hasta 11.300 muertes maternas, 10.000 de menores de edad y más de 149.000 por enfermedades no transmisibles, además de 14 millones de embarazos no planificados.

Durante la presentación del informe ante ministros de Salud reunidos en Washington, el director de la OPS, el doctor Jarbas Barbosa, afirmó que “sin sistemas resilientes, la próxima crisis sanitaria golpeará con mayor fuerza a las comunidades más pobres”. El documento destaca que, a pesar de representar solo el 8,5% de la población mundial, la región concentró el 30% de las muertes globales por COVID-19 y que servicios esenciales como atención materna, vacunación y tratamiento de enfermedades crónicas se redujeron hasta en 50% durante la pandemia.

Jaime Saavedra, representante del Banco Mundial, subrayó que “fortalecer la atención primaria representa uno de los mayores desafíos sanitarios” y llamó a los gobiernos a “colocarla en el centro de sus agendas con inversión urgente y a gran escala”. En ese marco, la Comisión propone un plan de acción con cinco ejes: expandir modelos de atención equitativos, integrar funciones esenciales de salud pública, empoderar a las comunidades, fomentar la colaboración intersectorial y garantizar financiamiento sostenible.

El informe presenta la atención primaria como un componente crítico para proteger tanto la salud como la estabilidad económica frente a crisis sanitarias y climáticas, y señala la necesidad de avances estructurales para reducir vulnerabilidades y mejorar la respuesta ante emergencias. Se esperan próximos pasos y un cronograma de implementación por parte de las autoridades regionales y nacionales.