Publicada el: 3 de octubre de 2025 :: 8:26 am

La ONU respalda la creación de una nueva fuerza de seguridad en Haití

La ONU respalda la creación de una nueva fuerza de seguridad en Haití

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizó la creación de una nueva fuerza internacional para abordar la violencia de las pandillas en Haití. La Fuerza de Represión de las Bandas (GSF, por sus siglas en inglés) tendrá un mandato de 12 meses y no será una misión de paz de la ONU. Según la resolución, la fuerza contará con 5.550 efectivos, con un componente adicional de 50 civiles, y trabajará en coordinación con las autoridades haitianas para neutralizar a las pandillas, proteger infraestructuras críticas y facilitar el acceso humanitario.

La misión, copatrocinada por Panamá y Estados Unidos, busca proteger a poblaciones vulnerables ante la escalada de violencia y evitar desplazamientos forzados. La resolución subraya que la GSF se integrará a una oficina de apoyo de la ONU para proporcionar asesoría logística y operacional, y que colaborará estrechamente con la Policía Nacional de Haití para que el país pueda asumir gradualmente la responsabilidad de su seguridad.

La GSF sustituye a la Misión de Apoyo Multinacional a la Seguridad (MSS), que estaba dirigida por Kenia y se enfocó en respaldar a la Policía Nacional de Haití con personal y recursos limitados. La MSS se puso en marcha en octubre de 2023 y su contingente inicial llegó en junio de 2024, pero no logró recaudar la financiación necesaria ni desplegar la fuerza prevista de 2.500 personas.

Entre los motivos para la creación de la nueva fuerza se destaca la necesidad de una respuesta más contundente ante una situación de seguridad que, según informes, ha dejado a la capital, Puerto Príncipe, con control de hasta el 90% por parte de bandas armadas. Se mencionan bloqueos de carreteras, ataques a infraestructuras y secuestros para obtener rescates, además de asesinatos y violaciones. En 2024 se registraron más de 5.600 muertes, y desde marzo de 2025 la violencia se ha extendido a regiones fuera de la capital, con 92.000 desplazados en Artibonite y 147.000 en Centro, dato que eleva a más de 1,3 millones el total de personas desplazadas y agrava la presión sobre servicios como atención sanitaria y distribución de alimentos.

La ONU ha advertido que la impunidad, la corrupción y el colapso institucional agravan la inseguridad en Haití, y que la GSF por sí sola no resolverá la crisis. Los representantes de la ONU señalan que la seguridad debe ir acompañada de reformas de gobernanza, ayuda humanitaria y desarrollo a largo plazo, en un marco que reconozca múltiples crisis simultáneas—incluida la situación humanitaria, los desastres naturales y la fragilidad institucional.

Sobre la implementación, se espera que la GSF comience a operar tras la expiración de la MSS, el 2 de octubre de 2025, pero la formación de la fuerza y la instalación de la oficina de la ONU podrían tomar tiempo. Aún no se han definido los países que proporcionarán personal, y la resolución del Consejo de Seguridad establece que la financiación se procurará principalmente mediante aportaciones voluntarias de los Estados miembros.