Enviado de la ONU a la RDC insta a la población a no perder la esperanza y afirma que trabajará para lograr la paz
La enviada de la ONU para la RDC, Bintou Keita, afirmó en una entrevista con Noticias ONU que entiende la impaciencia de la población del este del país, afectada por décadas de conflicto, pero insistió en que no debe perderse la esperanza porque la paz cuenta con el respaldo del gobierno congoleño, de Naciones Unidas y de la comunidad internacional. Keita, jefa de la Misión de Paz de la ONU en la RDC (MONUSCO), subrayó la “compasión” y la “empatía” hacia los residentes que sufren y destacó la resiliencia de los congoleños a pesar de la violencia.
Sobre los esfuerzos diplomáticos en curso, Keita señaló que, aunque estos esfuerzos se están materializando, la brecha para traducirlos en avances sobre el terreno sigue siendo “muy amplia”. Según la responsable de MONUSCO, tanto la ONU como las autoridades congoleñas y la comunidad internacional están “decididos” a lograr la paz en las provincias del este. En relación con los procesos de paz, recordó que los acuerdos de Washington, firmados el 27 de junio entre ministros de Exteriores de Congo y Ruanda, y la Declaración de Principios de Doha, firmada el 19 de julio bajo la mediación de Qatar, no implican una participación directa de MONUSCO en las conversaciones, aunque el texto de Doha prevé un papel para la Misión cuando se alcance un alto el fuego.
La MONUSCO se está preparando para observar un alto el fuego cuando se establezca y aportar su experiencia, especialmente en el contacto directo con comunidades y grupos armados para promover la desarme, la desmovilización y la reintegración. En cuanto a la participación de las mujeres en el proceso de paz, Keita indicó que la ONU trabaja a nivel comunitario, provincial, nacional y regional para capacitar a mujeres congoleñas en mediación y permitirles tener voz en las iniciativas de paz.
En cuanto a la situación operativa, la MONUSCO mantiene desplegadas sus fuerzas en Kivu del Norte, Kivu del Sur e Ituri, y señala que, en áreas bajo control del M23, la presencia de bases de la misión ofrece refugio y protección directa para quienes se encuentran en peligro. Keita añadió que existen también mecanismos de protección no basados en presencia física, como redes de telecomunicaciones para coordinar respuestas y garantizar el acceso a ayudas. Además, la MONUSCO continúa documentando violaciones de derechos humanos en zonas controladas por el M23 y mantiene una cooperación “excelente” con las Fuerzas Armadas Congoleñas (FARDC) en Ituri, con mayor movilización de patrullas ante la movilidad de grupos armados. La misión, afirmó, coordina con las Fuerzas de Defensa de Uganda (FDPU) para reforzar la seguridad en la región.








