Publicada el: 10 de octubre de 2025 :: 7:45 am

Premio Nobel de Física 2025 señala avances en circuitos cuánticos, área de trabajo de la CNEA

Premio Nobel de Física 2025 señala avances en circuitos cuánticos, área de trabajo de la CNEA

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) de Argentina, a través del Centro Atómico Bariloche, lidera una línea de investigación para desarrollar un procesador cuántico basado en qubits superconductores, según datos de la institución. El trabajo se enmarca en una estrategia de largo plazo que el grupo Bariloche ha desarrollado desde hace más de una década y que ahora toma relevancia internacional tras el reconocimiento otorgado por el Premio Nobel de Física 2025 a científicos que sentaron las bases de los circuitos cuánticos.

El Nobel 2025 fue otorgado a John Clarke (Reino Unido), Michel H. Devoret (Francia) y John M. Martinis (Estados Unidos) “por el descubrimiento de la tunelización mecánica cuántica macroscópica y la cuantificación de la energía en un circuito eléctrico”, distinción que, según la real academia sueca, sitúa al campo de los circuitos cuánticos superconductores en el centro de la escena científica. En Bariloche, este hito se conecta con la trayectoria local en el desarrollo de arquitecturas cuánticas, que incluyen trabajos teóricos iniciales y experimentos posteriores.

En la CNEA, el inicio de esta línea de investigación se remonta a más de diez años atrás, en el Grupo de Teoría de la Materia Condensada del Centro Atómico Bariloche, con el modelado teórico de qubits superconductores por parte de los doctores María José Sánchez y Daniel Domínguez, quien hoy ocupa el cargo de gerente de Física de la institución. Actualmente, un grupo dirigido por el doctor Leandro Tosi, investigador del CONICET y especialista en circuitos cuánticos, está desarrollando un procesador cuántico experimental basado en qubits tipo fluxonium, una arquitectura que busca mejorar tiempos de coherencia, velocidad de operación y escalabilidad.

“El trabajo de Devoret, Clarke y Martinis fue pionero. Idearon un experimento que permitió observar niveles de energía discretos en un circuito eléctrico y demostrar la manipulación cuántica coherente de esos grados de libertad. Esto dio nacimiento al campo de los circuitos cuánticos, y con ello a tecnologías como sensores, detectores, amplificadores y computadoras cuánticas”, explicó Tosi. Añadió que, en Bariloche, se estudian, entre otras líneas, circuitos cuánticos híbridos que integran superconductores con semiconductores, un enfoque considerado muy prometedor.

Según detalló el responsable del grupo, los científicos premiados utilizaron circuitos superconductores con junturas Josephson como componentes principales, permitiendo que los niveles de energía se comportaran como un “átomo artificial”. Esta arquitectura permitió la demostración de tunelamiento de una función de onda macroscópica entre estados, un hito clave para la cuántica en una plataforma altamente controlable.

Sobre el proyecto local, Tosi sostuvo que el prototipo existente permitirá las primeras mediciones en breve y destacó la incorporación de un equipo de trabajo formado por estudiantes motivados y de alto nivel. Los experimentos se realizan en condiciones de temperaturas extremadamente bajas mediante un criostato de dilución que alcanza 0,025 kelvin, condiciones necesarias para que los estados cuánticos permanezcan por milisegundos y se puedan ejecutar operaciones lógicas antes de la decoherencia.

El directorio de la CNEA y el propio grupo de Bariloche señalan que el reconocimiento internacional a los pioneros de este campo subraya el impacto científico y tecnológico de los circuitos cuánticos, y que la línea argentina de investigación persiste para avanzar en la construcción de un procesador cuántico nacional, con posibles aplicaciones y desarrollo tecnológico en el país.