Acuerdo de paz en Gaza, cascos azules y comercio mundial: noticias del jueves
Un alto el fuego entre Israel y Hamas, anunciado tras días de intensos bombardeos en la Franja de Gaza, genera cierto alivio entre residentes de la región que muestran, a la vez, preocupación por lo ocurrido y por lo que podría venir. Según informes oficiales, la tregua entraría en vigor 24 horas después de la firma de un acuerdo por parte del gobierno israelí; el texto prevé la retirada de tropas israelíes de gran parte del territorio y la apertura de espacio para la liberación de rehenes, a cambio de la entrega de prisioneros palestinos.
Entre las personas desplazadas y quienes viven en campamentos y en zonas devastadas, la reacción es ambivalente. Nasser Al-Najjar, desplazado de la parte norte de la Franja, expresó esperanza de que el acuerdo marque el inicio de un fin del sufrimiento y del retorno a la vida normal, pese a que aún se mantiene la sombra de las pérdidas y el miedo a nuevas hostilidades. “Alabado sea Dios, estamos muy contentos por el anuncio del alto el fuego y el fin del genocidio, la matanza, el desplazamiento y la destrucción”, indicó, “pero falta algo: hemos perdido a nuestros seres queridos y ahora necesitamos tiendas y suministros de emergencia”.
Otra vecina, Umm Ayman Abdullah, relató que la vida sigue siendo difícil para quienes llegan desde el norte, donde “todo está destruido”. Dijo haber perdido hijos y casas y pidió ayuda humanitaria para tiendas y suministros ante condiciones climáticas adversas, mientras recababa oraciones para que la guerra no regrese. En el centro de Gaza, Mariam Al-Ghoula, de edad avanzada, describió sentirse “feliz y triste a la vez”: la posibilidad de regresar a sus hogares contrasta con la memoria de quienes quedaron bajo escombros.
El acuerdo establece que las fuerzas israelíes deben reducir su control de más de 80 % a 53 % del territorio y otorga a Hamás un plazo de 72 horas para iniciar la liberación y entrega de los rehenes al Comité Internacional de la Cruz Roja. Aún está pendiente la lista de cerca de 1.950 prisioneros palestinos que serían excarcelados a cambio de los rehenes, según lo acordado entre las partes. Mientras tanto, la violencia en la región continúa en algunos frentes, con reportes de nuevos ataques y decesos en las últimas horas.
De forma paralela, las agencias humanitarias de la ONU anunciaron su preparación para apoyar la implementación del alto el fuego. El coordinador humanitario afirmó que los equipos en Gaza y la región están listos para “aprovechar la oportunidad y salvar la mayor cantidad de vidas posible”. La oficina de la ONU para la infancia (UNICEF) y la agencia humanitaria UNRWA indicaron disponer de suministros básicos —incluidos alimentos y medicinas— para cubrir necesidades de la población durante los próximos meses, así como la posibilidad de reanudar servicios esenciales de sanidad y educación, con más de 660.000 niños en espera de volver a clase.
Ante la expectativa de la implementación, el Secretario General de la ONU instó a todas las partes a respetar plenamente los términos del acuerdo y a avanzar hacia una vía política creíble que conduzca a la fin de la ocupación, al reconocimiento del derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y a una solución de dos Estados. En otro plano, la ONU informó que, por falta de fondos, recortará un 25% el número de cascos azules desplegados en nueve misiones de paz, lo que implica la repatriación de entre 13.000 y 14.000 militares y policías. El presupuesto para 2025-2026 se estima en unos 5.4 millones de millones de dólares, con aportes remanentes de Estados Unidos y China que no alcanzan a cubrir las necesidades, según el organismo.
Con el objetivo de evitar interpretaciones erróneas o técnicas, las autoridades enfatizaron que las declaraciones sobre el alto el fuego y sus condiciones deben ser entendidas como atribuciones oficiales y medidas en curso, sujetas a verificación y a posibles cambios en función del cumplimiento por ambas partes y de la evolución en el terreno. En este contexto, los próximos pasos incluyen la verificación de la retirada de tropas, la confirmación de la lista de prisioneros y la coordinación de la entrega de rehenes, además de la coordinación de la ayuda humanitaria para la población civil afectada. Las comunidades esperan que la tregua aporte estabilidad a la región y permita avanzar hacia una solución duradera.








