Guterres afirma que debe garantizarse un alto al fuego permanente en Gaza; la ONU está lista para apoyar
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó su satisfacción por el anuncio de la noche del miércoles sobre un acuerdo para un alto el fuego en la Franja de Gaza y la liberación de rehenes, basado en la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En declaraciones a la prensa en Nueva York este jueves, Guterres dijo que el mundo había esperado este momento y pidió aprovecharlo al máximo, subrayando que todos los rehenes deben ser liberados de forma digna y que el alto el fuego debe ser permanente.
La ONU indicó que está lista para apoyar la implementación del acuerdo y reiteró su disposición a actuar de inmediato. Según Guterres, las agencias de la organización pueden ampliar la asistencia alimentaria, de agua, médica y de vivienda “de inmediato”, y las autoridades destacaron que los suministros están disponibles y los equipos humanitarios se encuentran preparados. El Secretario General añadió que se requiere acceso pleno y seguro para el personal humanitario, la eliminación de trámites burocráticos y la reconstrucción de la infraestructura dañada, además de financiamiento suficiente para las operaciones humanitarias.
Guterres solicitó no perder de vista el costo humano del conflicto, calificándolo de “insoportable” y rindió homenaje a las víctimas, incluido el personal de la ONU y otros actores humanitarios. También sostuvo que el acuerdo debería marcar el inicio de la búsqueda de una paz duradera entre israelíes y palestinos, y señaló la necesidad de una vía política creíble que contemple el fin de la ocupación, el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del pueblo palestino y una solución de dos Estados.
La alta funcionaria de la ONU para Derechos Humanos, Volker Türk, instó a trabajar para la implementación plena del alto el fuego con buena fe y llamó a garantizar el retorno de los rehenes, la entrada de ayuda humanitaria y el acceso a los palestinos detenidos. Türk señaló la importancia de un proceso de justicia transicional y rendición de cuentas por violaciones del derecho internacional. Paralelamente, Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General, calificó el acuerdo como “un rayo de esperanza” y pidió la liberación de los rehenes y la apertura sin trabas de la ayuda humanitaria.
En paralelo, Tom Fletcher, responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, afirmó desde Ginebra que el acuerdo debe servir como base para un plan regional de entrega de comida, suministros médicos, agua, refugio y educación para los dos millones de personas necesitadas en Gaza. Cruzando diferencias entre agencias y Estados, insistió en la necesidad de financiamiento suficiente y de garantizar el acceso a los cruces fronterizos. Según Fletcher, el plan de ayuda para Gaza para 2025 cuenta con apenas el 28% de los 4.000 millones de dólares necesarios, y describió el momento como una oportunidad para salvar vidas y evitar retrocesos en lo acordado.
La jornada estuvo marcada por la opinión de diversos actores diplomáticos, que enfatizaron que las soluciones a los conflictos deben gestarse fuera del campo de batalla y en la mesa de negociaciones, con énfasis en la protección de civiles, la retirada de municiones sin detonar y la continuidad de la ayuda humanitaria. El acuerdo fue presentado tras días de negociaciones indirectas en Egipto, y fue destacado por líderes israelíes y palestinos como un avance significativo, aunque quedan por definir detalles operativos y de implementación.








