El BID ofrece un préstamo para apoyar reformas en el sistema educativo
La Asamblea Legislativa autorizó, con 57 votos, la segunda vuelta de un préstamo por 150 millones de dólares entre el Gobierno de El Salvador y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los fondos se destinarán al Programa de Trayectorias Educativas Completas y su Resiliencia al Cambio Climático, cuyo objetivo es ampliar la cobertura educativa y mejorar la calidad del sistema escolar público, priorizando a estudiantes en situación de vulnerabilidad y con discapacidad.
El contrato fue firmado el pasado 6 de octubre, tras la aprobación del Órgano Legislativo en agosto de este año, y completa el proceso legal requerido para la aprobación definitiva del préstamo en su segunda vuelta.
El jefe de la fracción de Nuevas Ideas, Cristian Guevara, señaló que el programa beneficiará a más de 39,000 estudiantes en distintos centros escolares, a más de 10,000 alumnos en modalidades educativas flexibles y a 5,000 familias con la entrega de material didáctico. Además, se capacitará a 280 docentes para atender con mayor inclusión a estudiantes con discapacidad. Guevara afirmó que la educación tiene el poder de transformar la realidad social y enfatizó la necesidad de garantizar acceso y calidad educativa, especialmente para estudiantes con condiciones como autismo y otras discapacidades.
Su compañero de bancada, William Soriano, resaltó avances en educación, inversión social e infraestructura bajo la administración actual, comparando resultados con gestiones anteriores. Según Soriano, la inversión en educación se ha triplicado en comparación con gobiernos anteriores y se han construido numerosas escuelas, puentes y unidades de salud, mientras se continúa garantizando la seguridad. También indicó que, a pesar de compromisos financieros heredados, el Gobierno ha mantenido los pagos de la deuda externa sin dejar de invertir en la población.
El proyecto beneficiará directamente a 65 centros escolares en todo el país y a 1,500 estudiantes con discapacidad, además de implementar 10,000 modalidades educativas flexibles para facilitar el acceso, especialmente para 4,500 menores retornados al país. El plan prevé la ampliación de cupos desde parvularia hasta bachillerato, el fortalecimiento institucional ante emergencias climáticas y la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje mediante la capacitación docente y la adopción de metodologías adaptadas a las necesidades del alumnado. El proyecto se estructura en cinco áreas principales.








