Terremotos en Venezuela, estrecho de Ormuz, inteligencia artificial, cambio climático y transporte
Las evaluaciones iniciales de ACNUR en cinco estados de Venezuela muestran un fuerte aumento de las necesidades humanitarias y de protección tras los terremotos de la semana pasada, informó este martes la portavoz Carlotta Wolf.
En La Guaira, el estado más afectado, la escasez de alimentos es generalizada, los servicios básicos se han colapsado y las comunicaciones se han interrumpido en gran parte. Wolf dijo que las tensiones en la comunidad aumentan porque el acceso a la ayuda sigue siendo limitado.
Según ACNUR, el 75% de los encuestados reportó personas heridas en sus comunidades y el 56% indicó fallecidos. La mitad se refugia con familiares o vecinos, mientras más de un tercio permanece en la calle o en espacios públicos.
La OMS advirtió que los servicios de salud en Venezuela están “bajo una presión extrema”. El organismo señaló que 38 hospitales han resultado afectados y que existe riesgo de brotes de sarampión, dengue, zika y malaria.
Christian Lindmeier explicó que la baja cobertura vacunal antes de los terremotos y el acceso limitado a las vacunas elevan ese riesgo. También alertó sobre la ausencia de profesionales sanitarios desaparecidos, entre ellos la responsable del programa de atención materna de La Guaira.
UNICEF pide proteger a la infancia ante el rápido avance de la inteligencia artificial
Los niños adoptan la inteligencia artificial tres veces más rápido que los adultos, mientras las normas para protegerlos avanzan mucho más despacio, advirtió UNICEF antes de una reunión global sobre la gobernanza de esta tecnología.
Un análisis en 10 países concluyó que al menos 20 millones de niños ya han usado estas herramientas. Más de dos millones dicen que las emplean para pedir consejo sobre preocupaciones personales y unos 13 millones para estudiar o hacer los deberes.
UNICEF señala que la inteligencia artificial puede abrir oportunidades para aprender y desarrollar la creatividad, pero aún se conocen poco sus efectos sobre el desarrollo cognitivo, la dependencia emocional y la exposición a riesgos.
Uno de cada tres niños teme que estas tecnologías se usen para estafar o difundir desinformación. Uno de cada cuatro dice estar preocupado por la manipulación de sus imágenes mediante deepfakes de contenido sexual.
La agencia pide situar los derechos de la infancia en el centro de la gobernanza y reforzar la seguridad y la protección frente al abuso.
La reapertura del estrecho de Ormuz no borrará el impacto económico de la crisis
La reapertura del estrecho de Ormuz aliviará la presión sobre los mercados energéticos y el comercio internacional, pero sus efectos no desaparecerán de inmediato, según un informe de UNCTAD.
Tras más de cien días de interrupciones en el tránsito marítimo, la agencia advierte de que las economías más vulnerables seguirán sintiendo las consecuencias durante meses.
El encarecimiento del petróleo, el gas y los fertilizantes ya elevó los costes del transporte y de la producción agrícola, alimentando la inflación y encareciendo los alimentos.
Aunque el precio del crudo empezó a estabilizarse tras el anuncio de reapertura, los costes del transporte marítimo tardarán más en normalizarse.
Los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo, como Cabo Verde, Santa Lucía y Antigua y Barbuda, son los más expuestos por su dependencia de las importaciones de energía y cereales.
UNCTAD añadió que el alza de los precios de los alimentos puede persistir incluso cuando desaparezca el detonante inicial y pidió más apoyo internacional para reforzar la resiliencia de esas economías.
El cambio climático pondrá a prueba las infraestructuras de transporte
La intensa ola de calor que afecta a Europa es un anticipo de un problema mayor. Un informe de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa advierte de que el cambio climático someterá a carreteras, trenes, aeropuertos y vías navegables a fenómenos cada vez más extremos.
La agencia señala que el calor ya provoca retrasos y cancelaciones de trenes en varios países europeos por la deformación de las vías, el deterioro del asfalto, el sobrecalentamiento de los sistemas de señalización y las dificultades para la navegación fluvial.
De cara a la segunda mitad del siglo, las infraestructuras de transporte tendrán que soportar entre diez y cincuenta días más al año con temperaturas superiores a 25 grados. También aumentarán los riesgos por lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en carreteras y vías férreas.
La Comisión subraya que adaptar las infraestructuras ya no es una opción, sino una necesidad urgente. Según el informe, cada dólar invertido en adaptación climática genera más de diez dólares en beneficios económicos, sociales y ambientales.








