Publicada el: 27 de octubre de 2025 :: 11:54 am

Condiciones de vida en Gaza ponen en riesgo la salud de la población

Condiciones de vida en Gaza ponen en riesgo la salud de la población

Más de un millón de personas en el sur de Gaza siguen viviendo en una estrecha franja de tierra bajo condiciones de vida peligrosas, en un contexto de conflicto y asedio. Asegurar una ampliación masiva de la ayuda humanitaria y su libre entrada en Gaza es una de las principales demandas expresadas por la organización ante la crisis actual, que, según indicó, se agrava con la llegada del invierno.

Aunque se mantiene un alto el foco en la implementación de un alto el fuego, la población gazatí continúa soportando un sufrimiento extremo. La organización señala que la destrucción de infraestructuras civiles y del sistema sanitario, atribuida a las fuerzas israelíes por parte de las autoridades, genera condiciones que aumentan la vulnerabilidad ante enfermedades y otras complicaciones de salud, especialmente si no se mejora el acceso a agua, saneamiento, refugio y alimentación.

La organización detalla que, en 2025, las enfermedades vinculadas a las condiciones de vida precarias, como infecciones cutáneas, oculares, respiratorias y gastrointestinales, además de dolores generalizados, representaron el 70% de las consultas ambulatorias en centros de salud del sur de Gaza. Advierten que, con la llegada de temperaturas más bajas, estas condiciones podrían empeorar, aumentando la exposición a las inclemencias y el agotamiento entre la población.

La desnutrición, la falta de saneamiento y las condiciones de vida insalubres se señalan como factores que impactan de forma devastadora en la salud, según Adi Nadimpalli, coordinador médico de la organización. El colapso del sistema de agua y saneamiento, descrito como resultado de la destrucción de materiales de reconstrucción y de bloqueos para su entrada, habría llevado a un incremento de enfermedades transmitidas por el agua, especialmente diarreas, desde la primera semana de abril de 2025. Entre 2023 y 2025, la organización dice haber tratado más de 78.000 casos de diarrea, con más de 24.000 desde abril de este año.

En el ámbito materno-infantil, relatos de médicos del hospital Nasser, en Jan Yunis, indican casos de desnutrición entre mujeres embarazadas y de dificultades para alimentar a los bebés. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, el personal examinó a 1.366 mujeres embarazadas para detectar desnutrición. Se señala que la escasez de alimentos y de agua potable, junto con la dificultad para preparar biberones, agrava la situación de madres y recién nacidos.

La recuperación de traumas también se ve dificultada por la falta de ayudas para la movilidad, como muletas o sillas de ruedas, que limita el acceso a tiendas, baños y clínicas. Nadimpalli subrayó que numerosas personas con heridas graves viven en tiendas improvisadas sin condiciones higiénicas adecuadas, lo que favorece infecciones que antes eran prevenibles y que han generado hospitalizaciones repetidas.

La organización destaca, además, un incremento de infecciones respiratorias desde mayo, con un repunte más pronunciado desde agosto; el Ministerio de Salud local indica que las infecciones respiratorias agudas ya representan una parte mayoritaria de la morbilidad estacional. También se observan aumentos de enfermedades de la piel, como sarna y piojos, desde mediados de agosto.

Testimonios recogidos en Gaza sostienen que familias desplazadas viven en tiendas en condiciones precarias, con acceso limitado a agua, alimentos y servicios sanitarios, y que la llegada del invierno agrava el riesgo de inundaciones y otros riesgos para la salud. En este marco, la organización solicita a las autoridades israelíes que permitan de forma inmediata una ampliación masiva y sin restricciones de la asistencia humanitaria en Gaza.