Venezuela: 680.000 niños necesitan ayuda tras los terremotos
Los daños en hospitales, escuelas y sistemas de agua agravan la situación de las familias afectadas, muchas de las cuales siguen fuera de sus hogares.
Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, dejaron al menos 1430 muertos y 3238 heridos, según el balance oficial más reciente. Más de 3100 familias han resultado damnificadas.
La búsqueda continúa mientras las autoridades siguen evaluando los daños y las réplicas mantienen la incertidumbre en las zonas afectadas.
El sábado, el coordinador humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, realizó una primera misión a La Guaira, el estado con mayores afectaciones, junto con varias agencias de Naciones Unidas.
La visita incluyó un recorrido por algunas de las zonas más golpeadas y por el centro de coordinación de los equipos de búsqueda y rescate.
Junto con las autoridades, la misión avanzó en la identificación de lugares para instalar servicios destinados a las familias que perdieron sus viviendas o no pueden regresar a ellas.
Rampolla destacó la movilización de apoyo de vecinos, voluntarios y equipos llegados desde distintos países. “Aquí hay un gesto de solidaridad de todo el mundo para apoyar a los venezolanos”, dijo.
Equipos de 27 países, con más de 2200 rescatistas y 140 perros de búsqueda, trabajan para localizar a personas atrapadas bajo los escombros, con apoyo de la ONU en la coordinación.
Una representante de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja describió el impacto emocional de las tareas de búsqueda, en las que se mezclan la esperanza, el dolor y el temor ante las réplicas.
“La gente no pierde la esperanza”, afirmó. “Todos los esfuerzos están puestos en salvar vidas y en ayudar a la gente”.
La nueva estimación de UNICEF refleja una crisis que se extiende más allá de las estructuras colapsadas. Para cientos de miles de niños, el terremoto ha puesto en riesgo el acceso a atención médica, agua segura, protección y educación.
“Los hospitales están operando más allá de su capacidad, miles de niños no tienen acceso fiable a agua potable y muchas escuelas han resultado dañadas”, declaró Manuel Rodríguez Pumarol, representante de UNICEF en Venezuela.
UNICEF trabaja con las autoridades venezolanas y sus socios para ampliar el apoyo a los niños y las familias, pero advirtió que será esencial contar con financiación sostenida para mantener la respuesta en las próximas semanas.
La agencia indicó que los daños en hospitales de La Guaira, Caracas, Carabobo, Aragua y Falcón están afectando la atención de niños y mujeres embarazadas.
En el Distrito Capital, la información preliminar apunta a daños en 432 escuelas, más de un tercio del total. Algunos centros que siguen en condiciones seguras están siendo usados como refugios temporales.
UNICEF ha movilizado personal adicional y suministros para llegar a unas 650.000 personas, incluidos 234.000 niños, con apoyo en salud, nutrición, agua y saneamiento, protección infantil y educación.
Un primer vuelo de la agencia con 20 toneladas de suministros médicos y artículos de agua y saneamiento llegó a Venezuela el viernes. Un segundo cargamento, procedente del centro mundial de suministros de UNICEF en Copenhague, está previsto para los próximos días.
El terremoto ha agravado la presión sobre el sistema de salud. Evaluaciones preliminares recopiladas por la Organización Panamericana de la Salud indican que, de 21 establecimientos reportados, tres están en condición crítica y otros seis presentan daños estructurales o funcionan parcialmente.
Varios hospitales continúan atendiendo pacientes, pero con una elevada demanda de cirugía de trauma, ortopedia y neurocirugía. Entre las necesidades figuran medicamentos, insumos de cuidados intensivos, agua, electricidad y mejores mecanismos para trasladar y distribuir pacientes.
En La Guaira, la ONU instaló tres carpas hospitalarias con unidades de cuidados intensivos, salas de curas y áreas de trauma para ampliar la atención cerca de las comunidades afectadas.
La OPS también apoya a las autoridades venezolanas en la evaluación de hospitales, la coordinación de equipos médicos de emergencia y el envío de medicamentos, material para trauma, insumos de agua y saneamiento y otros artículos esenciales.
Las evaluaciones señalan además una necesidad urgente de atención de salud mental y apoyo psicosocial para las personas afectadas, las familias que buscan a desaparecidos, el personal sanitario y los equipos de primera respuesta.
Durante la visita a La Guaira, Naciones Unidas y las autoridades acordaron establecer espacios multiservicios en dos puntos estratégicos del estado para apoyar a quienes perdieron sus hogares o no pueden regresar a ellos.
Estos espacios ofrecerán alimentos, atención médica, agua, saneamiento e higiene, así como servicios de protección para niños, niñas y adolescentes y de prevención y respuesta a la violencia de género.
A medida que pasan los días, las necesidades se multiplican. Para las familias afectadas, la emergencia no termina con las operaciones de rescate: también implica conseguir agua segura, atención médica, un lugar donde dormir y condiciones para que los niños puedan recuperarse y volver a aprender.








