Asamblea General de la ONU pide por trigésima tercera vez el fin del embargo a Cuba
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó este miércoles, por trigésima tercera vez y con una amplia mayoría, una resolución que exige el fin del embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba. La votación, que refleja cambios respecto a años anteriores, fue de 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones, según el acta de la sesión. Argentina, Estados Unidos, Hungría, Israel, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania figuraron entre las naciones que se pronunciaron en contra, y entre las abstenciones estuvieron Albania, Bosnia y Herzegovina, Costa Rica, Chequia, Ecuador, Estonia, Letonia, Lituania, Marruecos, Moldavia, Rumanía y Polonia.
El texto, titulado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba (A/80/L.6), se basó en el informe del Secretario General. Presentado por Cuba, el documento reitera principios como la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y la libertad de comercio y navegación internacional, y expresa preocupación por disposiciones reglamentarias como la Ley Helms-Burton, promovida en 1996, cuyos efectos extraterritoriales, según la posición cubana, afectan a la soberanía de otros países y a la libertad de comercio.
Durante su sesión, el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó que el bloqueo constituye un castigo colectivo que viola los derechos humanos y obstaculiza sectores como salud, energía y alimentación. En su intervención, señaló que la política busca generar un impacto social y humano deliberadamente, y criticó la presunta presión ejercida por el Departamento de Estado para influir en el voto de los Estados miembros. Rodríguez Parrilla también rechazó las acciones atribuidas a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en alta mar y afirmó que Cuba es un país de paz que defiende la autodeterminación.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Jeffrey Bartos, dijo que el debate en la Asamblea sería un espectáculo político y afirmó que las dificultades económicas de Cuba derivan de la falta de reformas políticas, llamando al régimen cubano a liberar a presos políticos y a adoptar transformaciones que, a su juicio, restablezcan libertades fundamentales. El representante estadounidense instó a la comunidad internacional a no validar las prácticas del Gobierno cubano.
En el plano regional, representantes de Chequia, Estonia, Letonia, Lituania y Polonia coincidieron en expresar preocupación por los efectos del embargo en la población cubana y mostraron su solidaridad con las víctimas de desastres naturales. Sin embargo, hicieron hincapié en la condena por la supuesta participación de ciudadanos cubanos en la agresión rusa contra Ucrania, lo que llevó a Polonia a abstenerse en la votación. El Grupo de los 77 y China solicitó la retirada de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, argumentando que dicha clasificación dificulta operaciones financieras internacionales y agrava la situación humanitaria en la isla.








