INTA San Pedro capacita en producción hidropónica para misión a la Antártida
Un grupo de once militares y una bióloga está en preparación para integrarse a las dotaciones de las bases argentinas en la Antártida, dentro del marco del Proyecto Módulos Antárticos de Producción Hidropónica (MAPHI). La formación, coordinada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y vinculada al Curso de Operador del Sistema del MAPHI, busca que los futuros invernantes adquieran conocimientos prácticos sobre el manejo de sistemas que proveen alimentos frescos en condiciones extremas.
La capacitación combina módulos virtuales y una instancia presencial clave para el aprendizaje práctico. Durante la visita, los participantes revisaron problemas productivos anticipados y estudiaron el uso y mantenimiento de equipos como balanzas de precisión, peachímetros y conductímetros, la preparación de soluciones nutritivas y fundamentos de la hidroponía. La capacitación es coordinada por especialistas del INTA y se enmarca en la misión de garantizar la producción de hortalizas frescas para las bases argentinas, siguiendo la labor de dotaciones anteriores.
El grupo de doce personas expresó entusiasmo y disposición para participar en la misión, según lo informado por las entidades organizadoras. En caso de presentarse inconvenientes durante la campaña, el equipo contó con profesionales de biología, veterinaria y meteorología, además de la asistencia técnica permanente del INTA.
El MAPHI es un sistema modular de cultivo hidropónico instalado en contenedores marítimos adaptados, con aislamiento y calefacción eléctrica, concebido para producir vegetales sin suelo o en condiciones climáticas extremas. El proyecto es impulsado por el Comando Conjunto Antártico, el INTA, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y la Dirección Nacional del Antártico. La Secretaría de Producción de la EEA Santa Cruz del INTA colabora en el desarrollo del sistema y la asistencia técnica para su operación.
Los primeros módulos comenzaron a funcionar en la Base Marambio en 2021, con resultados positivos en la producción de lechugas y rúculas. En 2023 se sumó un segundo módulo en la Base Esperanza y actualmente se avanza con MAPHI 3, que incorpora sectores para microgreens y mejoras en el uso del espacio vertical. Según las entidades involucradas, el objetivo es mejorar la calidad de vida y la dieta del personal civil y militar que habita las bases, sustituyendo alimentos en conserva por vegetales cultivados localmente. Los módulos también se presentan como un laboratorio para el desarrollo de tecnologías aplicables en distintas regiones del país y para ampliar la presencia argentina en la Antártida.
La elección de la localidad de San Pedro para esta etapa responde tanto a consideraciones logísticas como a la trayectoria del INTA en hidroponía. La EEA San Pedro fue la primera unidad del organismo en incorporar la técnica, en la década de 1980, mediante un convenio internacional. Actualmente, su módulo dinámico combina investigación aplicada y formación práctica, y realiza ensayos en lechuga y frutilla, evaluando variedades, frecuencias de riego y sistemas como NFT y raíz flotante, para mejorar la eficiencia en el uso del agua y la productividad en contextos urbanos y periurbanos.
Desde la perspectiva institucional, la capacitación de personal antártico en San Pedro representa la continuidad de la transferencia de conocimiento que genera el INTA en todo el país, desde la Patagonia hasta el noreste bonaerense, con el fin de aportar al desarrollo tecnológico y productivo de la Argentina, incluso en escenarios desafiantes.








