Publicada el: 3 de noviembre de 2025 :: 6:54 am

Sudán: atienden heridas por desnutrición de quienes huyeron de El Fasher

Sudán: atienden heridas por desnutrición de quienes huyeron de El Fasher

Una doctora de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Tawila, Darfur Norte, describe las condiciones extremas a las que llegan al hospital personas desplazadas desde El Fasher, la capital regional, durante las últimas dos semanas, con un cuadro de heridas por violencia y desnutrición infantil en aumento.

La doctora Giulia Chiopris, pediatra de MSF, señala que la mayoría de los pacientes proviene de El Fasher y llega al centro médico con lesiones graves por disparos, torturas o bombardeos. Además, muchos niños presentan desnutrición aguda, tanto moderada como severa, y se observan complicaciones asociadas a la deshidratación y a infecciones gastrointestinales a la hora del ingreso.

Según MSF, los trayectos entre El Fasher y Tawila son extremadamente peligrosos. Las familias realizan viajes de varios días, muchas veces a oscuras para evitar combates, sin acceso a alimentos ni agua durante tres o cuatro días. Al llegar al hospital, las personas muestran signos de deshidratación severa y han consumido agua y comida contaminadas.

El equipo de MSF indica que la escasez de alimentos en El Fasher ha obligado a algunas familias a recurrir a opciones extremas, como alimentar a sus hijos con pienso para animales. La mortalidad entre niños y niñas desnutridos continúa siendo alta. También se atiende a mujeres recientes en parto que no pueden amamantar adecuadamente debido a la desnutrición materna.

Durante el trayecto hacia Tawila, varias personas pierden todas sus pertenencias por robos y ataques, y al llegar a los campos de desplazados cercanos, muchos no disponen de recursos básicos. En estos campos, las personas viven con menos de 1,5 litros de agua por persona al día y la comida es extremadamente escasa, con condiciones de higiene precarias. La mayoría de los niños atendidos procede de estos asentamientos y presenta infecciones respiratorias, cutáneas o intestinales graves.

La organización también reporta un incremento en los casos de violencia sexual, considerada desde hace tiempo una consecuencia de la violencia armada en la región. MSF continúa brindando atención médica y apoyo psicosocial a las supervivientes, mientras el personal, formado por profesionales locales e internacionales, afronta una presión considerable y comparte el hecho de que muchos de sus colaboradores también han sido desplazados por la guerra.

MSF subraya que, pese a las dificultades, sigue prestando atención médica de emergencia en Darfur Norte y que el personal continúa trabajando para cubrir las necesidades de las personas desplazadas. En su comunicado, la organización señala que algunos datos clave pueden no estar completos y que se requieren más recursos para responder a la magnitud de la crisis, a la que se suman pérdidas y traumas familiares derivados de los recientes ataques y masacres.