Publicada el: 9 de diciembre de 2025 :: 7:03 am

Sudán: desplazados en Tawila tras El Fasher enfrentan condiciones críticas

Sudán: desplazados en Tawila tras El Fasher enfrentan condiciones críticas

Un mes después de que las Fuerzas de Apoyo (FAR) tomaran el control de El Fasher el 26 de octubre, la situación en la región de Darfur Norte continúa siendo crítica, según el informe presentado por Médicos Sin Fronteras (MSF). La organización señala que, pese a la caída de la ciudad, la violencia, las detenciones y las dificultades para acceder a ayuda humanitaria persisten en la zona.

En Tawila, MSF está ampliando su capacidad médica para ofrecer atención, incluida cirugía de guerra, en un hospital con 220 camas y distribuye agua en los campos de desplazados. Testimonios de pacientes atendidos en Tawila describen asesinatos masivos, torturas y secuestros para rescate ocurridos en El Fasher y a lo largo de las rutas de huida. Las narraciones coinciden con temores previos sobre personas desaparecidas y un escenario de violencia extrema. La organización señala que no ha podido acceder a El Fasher para verificar la situación allí.

Según registros del Norwegian Refugee Council (NRC), unas 10.000 personas que escaparon de las atrocidades en El Fasher han llegado a Tawila, a unos 60 kilómetros, y viven en condiciones críticas en campos superpoblados; esa cifra es inferior a las aproximadamente 260.000 personas que, según la ONU, permanecían en El Fasher a finales de agosto. La doctora Mouna Hanebali, responsable del equipo médico en el hospital de Tawila, relató que, antes de la caída de la ciudad, llegaban principalmente mujeres y niños en condiciones de desnutrición y deshidratación, y que tras la caída arribaron también hombres con traumatismos y heridas.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó que más de 100.000 personas se desplazaron desde El Fasher entre el 26 de octubre y el 17 de noviembre, aunque la mayoría seguía en la localidad, especialmente en aldeas rurales al oeste y al norte, según sus informes. Observaciones de MSF, testimonios de supervivientes y análisis satelitales del Humanitarian Research Lab (HRL) de la Escuela de Salud Pública de Yale apuntan a un escenario catastrófico: gran parte de la población civil que había quedado en El Fasher antes del 26 de octubre podría haber sido asesinada, fallecido, detenido o privado de acceso a ayuda y a desplazamiento seguro. MSF indica que no ha obtenido acceso a El Fasher para confirmar la situación.

Los equipos de MSF continúan buscando supervivientes que necesiten atención médica en distintas localidades. En Darfur Norte, han visitado Um Jalbak, Shangil Tobay, Dar el Salam y Korma; no se registraron llegadas masivas, sino varios cientos de personas que habían salido de El Fasher en las tres semanas previas, con algunas derivadas en estado crítico al hospital de Tawila. En Umbaru, Mazbet, Karnoy y Tina, localidades en la ruta de éxodo hacia Chad, la organización realiza actividades médicas, aunque sin un gran flujo de desplazados. Lo mismo ocurre en Belliseraf (Darfur Sur) y en Golo y Fanga (Darfur Central), donde se evalúan necesidades y se previsualizan distribuciones de kits a quienes lleguen.

Las condiciones en los campos de Tawila siguen siendo críticas. En los últimos dos años, más de 650.000 desplazados internos de El Fasher han llegado a la zona, incluidos casi 380.000 desde abril de 2025, cuando las FAR atacaron el campo de Zamzam. Myriam Laaroussi, coordinadora de emergencias de MSF en Darfur, señaló que las condiciones de vida en los campos son extremadamente precarias, con refugios improvisados y raciones alimentarias que solo cubren a quienes son priorizados. En una evaluación en los campos de Daba Naira y Tawila Umda se constató un promedio de apenas 1,5 litros de agua por persona y día, muy por debajo del estándar humanitario mínimo de 15 litros.

La Asociación de Médicos Sudaneses Estadounidenses (SAPA) indica que aproximadamente el 74% de las personas desplazadas en Tawila viven en asentamientos informales sin infraestructura adecuada, y menos del 10% de los hogares tiene acceso fiable a agua o servicios sanitarios. La defecación al aire libre es común en Daba Naira, elevando el riesgo de enfermedades como el cólera; con la llegada de la temporada fría, muchas familias carecen de ropa de abrigo y mantas.

Entre los testimonios de supervivientes figuran descripciones de huir durante bombardeos y tiroteos, caminar durante varios días, ocultarse de día y moverse de noche para evitar detenciones y ataques. Se mencionan violencia extrema, asesinatos masivos, ataques de tipo étnico, detenciones masivas para exigir rescate y robo de pertenencias. Según MSF, muchos civiles permanecen detenidos en Garni y otras localidades alrededor de El Fasher, lo que dificulta el acceso a ayuda humanitaria. La organización instó a las FAR y a sus aliados a abrir pasos seguros para personas enfermas e heridas y a facilitar el acceso humanitario a Garni, El Fasher y otras zonas con posibles supervivientes.

MSF pidió a donantes y actores humanitarios incrementar con urgencia la respuesta para cubrir necesidades en salud, protección, alimentación, agua y saneamiento en Tawila, mientras continúa el llamamiento para un acceso humanitario seguro y sin restricciones a las zonas afectadas y para la protección de la población civil afectada por la violencia y la inestabilidad en la región.