Publicada el: 9 de diciembre de 2025 :: 11:38 am

Falta de medicamentos pone en riesgo la atención médica en Sudán del Sur

Falta de medicamentos pone en riesgo la atención médica en Sudán del Sur

Yuba, Sudán del Sur, 9 de diciembre de 2025. Un nuevo informe, “Abandonados en la crisis: Escalada de violencia y colapso sanitario en Sudán del Sur”, advierte que la población enfrenta una situación humanitaria cada vez más crítica, mientras el interés y el apoyo internacional continúan disminuyendo. El documento se basa en datos médicos de rutina y en testimonios de pacientes, cuidadores, miembros de la comunidad y personal sanitario que opera en las zonas donde trabajan las oficinas de la organización.

Según el informe, el sistema de salud está al borde del colapso y las instalaciones sanitarias son inoperativas o presentan graves faltantes de recursos. La escasez crónica de medicamentos y de personal provoca que personas mueran por enfermedades prevenibles y tratables, y se señala que las instalaciones necesitan apoyo práctico en el terreno, no solo en informes o planes.

La doctora Sigrid Lamberg, jefa de las operaciones en Sudán del Sur, afirmó que “el sistema de salud está al borde del colapso” y que, en cada lugar donde trabajan, se observan “enormas carencias en los servicios sanitarios”. La atención sigue dificultada por la violencia entre fuerzas gubernamentales, grupos armados y actores opositores, así como por ataques a instalaciones sanitarias y restricciones de acceso.

La ONU reportó que, desde enero, nuevas oleadas de violencia han desplazado a más de 320.000 personas y han dejado unas 2.000 víctimas mortales. En Malakal, entre abril y noviembre de 2025, el equipo de la organización trató a 141 pacientes con traumatismos, muchos con heridas de bala. En 2025, se observó un aumento de ataques contra instalaciones sanitarias por parte de todos los actores del conflicto, con el cierre de dos hospitales en Ulang y Old Fangak tras incidentes en Ecuatoria Central, Jonglei y Alto Nilo. El 3 de diciembre, una instalación fue alcanzada por un ataque aéreo en Pieri, y ese mismo día se registraron nuevos ataques aéreos en Lankien, donde MSF también gestiona centros sanitarios.

Las comunidades enfrentan múltiples crisis simultáneas: conflicto, desplazamientos, inundaciones, desnutrición y brotes de enfermedades, incluido el mayor brote de cólera en la historia del país. Sin embargo, el apoyo internacional siguió reduciéndose en 2025, a pesar del deterioro de las condiciones de vida y del acceso a servicios esenciales.

Actualmente, el Health Sector Transformation Project (HSTP), una iniciativa multilateral iniciada en julio de 2024, sigue siendo el principal mecanismo de prestación de servicios sanitarios en Sudán del Sur. Dirigido por el gobierno con la participación de la OMS, UNICEF y otros socios, el proyecto tenía como objetivo apoyar 1.158 instalaciones sanitarias en 10 estados y tres áreas administrativas, pero, debido a limitaciones financieras, solo 816 instalaciones reciben apoyo en la actualidad, y continúan las carencias de medicamentos y personal.

Una cuidadora entrevistada en Toch relató que viajó desde Keurdeng y que, aunque existe un pequeño centro de salud, carece de muchos medicamentos y a veces se agotan de inmediato; al llevar al niño al centro, no había medicinas disponibles. La malaria sigue siendo un desafío importante y, por segundo año consecutivo, 2025 ha registrado desabastecimiento de fármacos para esta enfermedad durante la temporada de mayor incidencia; entre enero y septiembre de 2025, el equipo trató a 6.680 personas con malaria que requirieron hospitalización.

La organización señala que, pese a estas necesidades, los donantes internacionales deben cumplir sus compromisos y es necesario corregir las deficiencias de los programas vigentes. Se solicita garantizar la entrega oportuna de medicamentos esenciales, suministros y salarios para el personal sanitario, y garantizar el acceso humanitario, la protección de civiles y el resguardo de las instalaciones de salud en medio de la violencia. MSF instó al gobierno de Sudán del Sur a incrementar el gasto nacional en salud para alinearlo con la Declaración de Abuja, que propone destinar el 15% del presupuesto al sector sanitario; actualmente, solo el 1,3% se asigna a salud.

La doctora Lamberg concluye que la situación es catastrófica y que las necesidades urgentes requieren una acción coordinada, un compromiso renovado y una solidaridad internacional efectiva. En ese marco, el informe subraya la importancia de no desviar la atención y de avanzar con respuestas que fortalezcan el acceso a servicios de salud y la protección de la población afectada.