Milei emplaza al Mercosur a definir si luchará por el cambio que sus países necesitan, según afirmó
El presidente de Argentina, Javier Milei, sostuvo hoy que “la nueva Sudamérica llega desde el futuro” y afirmó que corresponde al bloque regional decidir “si va a moverse con el viento de cola o aferrarse al mástil del pasado” para enfrentar los cambios que, según él, necesitan y exigen los países. Las palabras fueron proferidas al inaugurar la 67.ª Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados, que se celebra hoy en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú.
En su intervención, Milei agradeció a los organizadores y saludó a los mandatarios presentes, al tiempo que dio la bienvenida al nuevo gobierno de Bolivia, encabezado por Rodrigo Paz. Asimismo, felicitó al pueblo de Chile por la jornada electoral celebrada el domingo, que llevó a la presidencia a José Antonio Kast, a quien el ministro consideró “mi gran amigo”. Ambos países son estados asociados al bloque regional.
De acuerdo con el relato de la jornada, ante un plenario al que asistieron además de los presidentes de los países miembros del Mercosur, Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Yamandú Orsi (Uruguay) y Santiago Peña (Paraguay); así como el mandatario panameño José Mulino y representantes de los gobiernos de Ecuador, Chile, Bolivia, Perú y Colombia, Milei reiteró críticas al Mercosur y afirmó que las instituciones deben evaluarse por sus resultados. Recordó que, a su juicio, el Mercosur nació con la misión de promover el comercio, aumentar la prosperidad, integrar mercados y elevar la competitividad; y señaló que ninguno de esos objetivos “se cumplió”. Afirmó que “nuestros países no tienen 10 años más para desperdiciar en discusiones administrativas”.
Además, el mandatario condonó la condena a la dictadura venezolana encabezada por Nicolás Maduro y reiteró su reclamo de libertad del gendarme argentino Nahuel Gallo. Según Milei, “la Argentina saluda la presión de los Estados Unidos y de Donald Trump para liberar al pueblo venezolano”, y llamó al conjunto del bloque a secundar esa posición y a condenar tajantemente “este experimento autoritario”.
En la cumbre, Brasil entregó la Presidencia Pro Tempore del Mercosur al Paraguay. Entre los puntos destacados del discurso, Milei indicó: que, un año atrás, en Montevideo afirmó que no hay que evaluar a las instituciones por sus intenciones sino por sus resultados; que el comercio intrazona representa una proporción menor del comercio total pese a que los aranceles externos del Mercosur figuran entre los más elevados del mundo; que durante su presidencia pro témpore se impulsó y logró una ampliación de las excepciones al arancel externo común para facilitar el acceso de las empresas a bienes más competitivos y para reducir los costos para los consumidores; que la región necesita un arancel moderno, simple y competitivo y una reforma institucional integral que reduzca el costo económico del Mercosur; que la integración debe estar al servicio del comercio y no de la burocracia; que la flexibilidad es un activo y no una amenaza; que los países cuentan con activos estratégicos —energía, minerales críticos y alimentos— que no han sabido convertir en riqueza por obstáculos internos; y que la coordinación energética, la articulación de cadenas de valor y la reducción de barreras son herramientas para transformar la geografía económica de la región. Además, sostuvo que cuando el Mercosur avanza de forma monolítica, los procesos se dilatan y las oportunidades se pierden, citando el acuerdo con la Unión Europea como ejemplo de esa lentitud, y concluyó que la definición es clara: avanzar hacia economías abiertas, competitivas y flexibles o quedar atrapados en una inercia que, dijo, el mundo ya dejó atrás. Según Milei, Argentina ya tomó esa decisión.
Finalmente, Milei participó de la tradicional foto oficial de la 67.ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, realizada en Foz de Iguazú.








