Publicada el: 15 de enero de 2026 :: 11:47 am

Casi 300 millones de trabajadores viven en la pobreza pese a tener empleo, según un informe

Casi 300 millones de trabajadores viven en la pobreza pese a tener empleo, según un informe

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que el desempleo mundial se mantiene estable en torno al 4,9% para este año, equivalente a unos 186 millones de personas sin trabajo, aunque el progreso hacia empleos de calidad no avanza de forma significativa. El informe Tendencias sociales y de empleo 2026 advierte además que la juventud enfrenta mayores dificultades en un mercado laboral que podría verse aún más afectado por la inteligencia artificial y la incertidumbre de las políticas comerciales.

Según los datos recopilados para el informe, el mayor crecimiento del empleo se registra en los países de ingresos bajos, mientras que en las economías más ricas el envejecimiento poblacional reduce la oferta de personas en edad de trabajar. Se prevé un crecimiento del empleo del 0,5% en los países de ingresos medios-altos y del 3,1% en los países de ingresos bajos. Sin embargo, tener un empleo no garantiza un trabajo de calidad o un salario digno: casi 300 millones de trabajadores viven en condiciones de pobreza extrema, con ingresos inferiores a 3 dólares al día. Se estima que este año unas 2.100 millones de personas trabajarán en el sector informal, con acceso limitado a protección social, derechos laborales y seguridad en el empleo.

En cuanto a la situación de la juventud, el informe describe como “desalentadora” la realidad laboral de los jóvenes en los países de bajos ingresos, con más de una cuarta parte (27,9%) sin estudiar, trabajar ni recibir formación. En los países de altos ingresos, el estudio alerta de que la inteligencia artificial y la automatización podrían dificultar la búsqueda de empleo, lo que exige un seguimiento estrecho de la tecnología. En paralelo, persiste la brecha de género: las mujeres tienen un 24% menos de probabilidades que los hombres de participar en la población activa, con avances que se habrían estancado en los últimos años.

La incertidumbre en el comercio internacional también impacta el mercado laboral. En 2025, la economía mundial estuvo marcada por cambios en las normas comerciales y arancelarias, liderados por Estados Unidos. El comercio sostiene a unos 465 millones de trabajadores a nivel mundial, con la mitad de ellos en Asia y el Pacífico, y la incertidumbre está reduciendo los salarios, especialmente en el sudeste y el sur de Asia y en Europa.

El director general de la OIT, Gilbert Houngbo, pidió una respuesta coherente y coordinada, así como instituciones más sólidas para promover el trabajo decente y la justicia social, especialmente en las economías más pobres. “A menos que gobiernos, empleadores y trabajadores actúen conjuntamente para aprovechar la tecnología de forma responsable y ampliar las oportunidades de empleo de calidad para mujeres y jóvenes, persistirán los déficits de trabajo decente y se pondrá en peligro la cohesión social”, afirmó Houngbo.

En cuanto a las perspectivas regionales, las mejoras y desafíos varían. En África subsahariana, casi nueve de cada diez trabajadores tienen empleo informal y la pobreza laboral es amplia. En América Latina y el Caribe, el empleo aumentó entre 2024 y 2025, pero más de la mitad del empleo sigue siendo informal y la tasa de desempleo juvenil se sitúa en 11,9%. En Norteamérica, el crecimiento del empleo se desacelera y se prevén alzas en las tasas de desempleo en Canadá y Estados Unidos. En las economías árabes, la participación de las mujeres en el mercado laboral es significativamente menor que la de los hombres, y la tasa de desempleo en 2025 fue del 9,5%. En Asia y el Pacífico, la tasa regional de desempleo en 2025 fue del 4,1%, con un peso notable del sector manufacturero; no obstante, persiste el reto del desempleo juvenil, especialmente en China. En Europa y Asia Central, la tasa de desempleo se mantiene en torno al 5,5%, y la proporción de empleo informal es elevada en ciertas subregiones.

Entre las recomendaciones clave de las Naciones Unidas, el informe señala la necesidad de mayor inversión en competencias, educación e infraestructuras, abordar las desigualdades de género y entre jóvenes, y fortalecer el comercio y el empleo digno a nivel mundial mediante políticas coordinadas. El informe llama a una acción conjunta para mitigar riesgos derivados de la deuda, la inteligencia artificial y la incertidumbre comercial, y subraya la importancia de medidas institucionales coherentes para ampliar el acceso a empleo de calidad.