Publicada el: 22 de enero de 2026 :: 7:11 am

Inversión global repunta, pero no se observa impulso productivo

Inversión global repunta, pero no se observa impulso productivo

La inversión extranjera directa (IED) global creció un 14% en 2025, hasta alcanzar 1,6 billones de dólares, según un informe divulgado este martes por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). El proceso fue impulsado principalmente por movimientos financieros y no por nuevos proyectos productivos, lo que indica que la recuperación no se ha traducido en una expansión sostenida de la inversión orientada a la producción.

El estudio aclara que, descontando los flujos vinculados a centros financieros globales, el crecimiento real de la IED fue de apenas un 5%. En este marco, la UNCTAD subraya que la recuperación está “impulsada más por transacciones financieras que por una expansión amplia de la inversión” y señala debilidad en indicadores de actividad inversora real durante el año.

En 2025, el valor de las fusiones y adquisiciones internacionales cayó un 10%, y el financiamiento internacional de proyectos bajó por cuarto año consecutivo. La inversión productiva registró una caída del 16% en valor y del 12% en número de operaciones, cifras que, según la UNCTAD, no se observaban desde 2019.

La inversión se orientó hacia la especulación financiera, ya que tampoco hubo señales alentadoras en proyectos de nueva planta, considerados termómetros de la inversión productiva. Los anuncios de este tipo de proyectos se redujeron un 16%, aunque los montos totales se mantuvieron elevados por la existencia de unos pocos megaproyectos, explica el informe.

Por regiones, la recuperación fue desigual: los flujos hacia economías desarrolladas crecieron un 43% para situarse en 728.000 millones de dólares, con Europa y los centros financieros a la cabeza; la Unión Europea registró un incremento del 56%, impulsado por grandes adquisiciones transfronterizas y la recuperación de economías como Alemania, Francia e Italia. En contraste, los flujos hacia economías en desarrollo retrocedieron un 2% y se ubicaron en 877.000 millones de dólares, aunque representaron el 55% de la IED mundial. Según la UNCTAD, tres cuartas partes de los países menos adelantados reportaron flujos estancados o en descenso, lo que agrava las brechas de financiamiento para el desarrollo.

La agencia destacó también un cambio estructural en los patrones sectoriales de la inversión, con la IED cada vez más concentrada en pocos sectores estratégicos e intensivos en capital. Los centros de datos representaron más de una quinta parte del valor de los proyectos de nueva planta a nivel mundial en 2025, con anuncios que superaron los 270.000 millones de dólares, impulsados por la demanda de infraestructura para inteligencia artificial y redes digitales. Aunque el valor de proyectos en semiconductores aumentó un 35%, el número total de proyectos cayó notablemente en sectores expuestos a aranceles y dependientes de las cadenas globales de valor, como textiles, electrónica y maquinaria, según el informe.

Los megaproyectos se concentraron en un grupo reducido de países, encabezado por Francia, Estados Unidos y Corea del Sur, junto con mercados emergentes como Brasil, India, Tailandia y Malasia. En cuanto a infraestructura internacional, la inversión siguió una tendencia negativa: 2025 registró una caída del 10% debido principalmente a la reducción de proyectos de energías renovables, ante la reevaluación de ingresos y la incertidumbre regulatoria, según la UNCTAD.

Para 2026, el organismo prevé un incremento moderado de la IED si mejoran las condiciones financieras, pero advierte de que, sin medidas para reactivar la inversión productiva, los flujos seguirán concentrándose en pocas regiones y sectores, limitando su aporte al desarrollo económico global, tal como señala el informe.