Concluyó curso de capacitación en aguas polares
La Base Antártica Carlini albergó la etapa final del Curso de Capacitación en Aguas Polares, impartido por la Escuela de Buceo de la Armada Argentina, durante la Campaña Antártica de Verano 2025-26. Según la institución, la actividad estuvo a cargo de los instructores designados Suboficial Principal Cristian Acevedo y Suboficial Segundo Cristian Marsala, quienes planificaron y ejecutaron las prácticas técnicas y operativas de inmersión en aguas gélidas y bajo hielo.
Durante esta etapa, los cursantes llevaron a cabo adiestramientos diversos y trabajos específicos, con inmersiones de hasta 30 metros de profundidad. Las prácticas formaron parte de la preparación para operar en aguas polares y en entornos bajo hielo, en el marco de las tareas científico-técnicas que se desarrollan en la base, y apuntaron a apoyar las labores de investigación que allí se realizan, según informó la Armada Argentina.
Los cuatro buzos que completaron satisfactoriamente la capacitación —con inmersiones en aguas polares— fueron: Suboficial Segundo Gastón Ezequiel Pozzi, Cabo Principal Antonio Bernardo Medina, Sargento Infante Osvaldo Maximiliano Olmos del Ejército Argentino y Cabo Primero Dante Emanuel Brito, en calidad de graduados de la capacitación.
La primera fase del curso se llevó a cabo en septiembre del año anterior en las instalaciones de la Escuela de Buceo, ubicadas en la Base Naval Mar del Plata, donde los cursantes abordaron contenidos teóricos sobre el ambiente polar, la planificación y preparación del buceo en estas condiciones, así como técnicas, procedimientos y protocolos de emergencia específicos para estas operaciones. Posteriormente, esos conocimientos se aplicaron en los tanques de adiestramiento de la institución, según la fuente.
Concluida ambas etapas, los cuatro nuevos buzos calificados para operar en aguas polares integrarán la dotación que permanecerá en la Base Antártica Carlini durante el presente año. Aunque la actividad en la base se intensifica en el verano antártico, continúan numerosos proyectos científicos a lo largo del año. En ese contexto, dos científicas invernantes, junto con el equipo de buzos, aseguran la continuidad de monitoreos y registros ambientales de largo plazo, considerados entre los más completos de la Antártida. La base cuenta con una cámara hiperbárica, un recurso fundamental para ampliar la complejidad de los proyectos y brindar tratamiento ante eventuales casos de enfermedad descompresiva, según la información oficial.








