Líbano: Familias enfrentan incertidumbre ante bombardeos y órdenes de evacuación
Los desplazamientos masivos siguen aumentando la vulnerabilidad de la población en el Líbano, ya que miles de personas desplazadas internamente no han podido regresar a sus hogares desde evacuaciones forzadas anteriores. Entre las familias afectadas se encuentra Ghina, una joven que huyó de Odaisseh, en la frontera sur, y que ahora vive con su familia en un refugio conocido por los residentes como Montana, ubicado en Marwaniyeh, cerca de Saida.
Ghina describe que llegó con su familia con las primeras evacuaciones de 2023 y que, tras casi tres años, continúa alojándose en una habitación junto a cinco familiares, mientras que, en algunas habitaciones, llegan a convivir hasta 30 personas debido a la llegada de nuevas evacuaciones. Montana dejó de ser un hotel hace años y hoy acoge a más de 120 familias desplazadas, con servicios médicos móviles que visitan regularmente el refugio y otros en diversas gobernaciones del país.
Los equipos de la organización reportan un deterioro acelerado de las condiciones de vida, especialmente entre las personas desplazadas por la fuerza. Lou Cormack, coordinador de operaciones en el Líbano, señala que el aumento de bombardeos en zonas densamente pobladas y las nuevas órdenes de evacuación obligan a la población a abandonar sus comunidades. El 12 de marzo, al llegar al refugio de Montana, las familias aún estaban en estado de shock tras un ataque aéreo israelí ocurrido horas antes a unos 150 metros del lugar, que provocó daños materiales y dejó a los residentes temerosos, aunque sin víctimas.
Las autoridades israelíes han extendido las órdenes de evacuación a zonas que llegan hasta el río Zahrani, buscando desplazar a la población a una franja de hasta 50 kilómetros de la frontera sur del Líbano. Cormack afirma que varios refugios asignados por autoridades locales ya no se perciben como seguros y que estas zonas se encuentran bajo nuevas órdenes de evacuación. La organización compara la situación con la crisis en Gaza, con evacuaciones generalizadas, desplazamientos continuos y bombardeos en áreas densamente pobladas, mientras las familias intentan decidir entre huir o enfrentar los riesgos de nuevos ataques.
Se estima que alrededor del 14% del territorio libanés está bajo órdenes de evacuación y que las áreas evacuadas en los suburbios de Beirut y en la frontera sur suman más de 1.300 kilómetros cuadrados. Millones de personas en cerca de 200 pueblos se han visto obligadas a abandonar sus hogares en menos de dos semanas. Mientras algunos optan por no desplazarse, otros se quedan en refugios llenos, sin rutas seguras o sin medios para reubicarse, lo que incrementa la exposición de la población civil y podría traducirse en más víctimas. En paralelo, las familias enfrentan costos económicos y psicológicos por desplazamientos repetidos, con pérdida de hogares y medios de subsistencia, incremento de deudas, agotamiento y dificultades de acceso a la atención sanitaria.








