Publicada el: 30 de junio de 2026 :: 7:03 am

Atienden a refugiados burkineses en Koro

Atienden a refugiados burkineses en Koro

Desde 2023, la ciudad de Koro, en el centro de Mali, ha recibido sucesivas oleadas de refugiados burkineses que huyen de la violencia en Burkina Faso. La última gran llegada fue en agosto de 2025, con más de 22.000 personas, y en mayo de 2026 se registraron otras 7.000.

Actualmente, la región alberga a más de 100.000 refugiados, según fuentes locales. Sus condiciones de vida requieren asistencia humanitaria urgente.

Entre ellos está N.P., que llegó en agosto de 2025 junto con su marido y sus tres hijos. Vive en el asentamiento de Kenewaye, a las afueras de Koro, y acudió a una de las clínicas móviles con uno de sus hijos.

“Llegamos sin nada y no tenemos medios para pagar atención médica. Mi hijo sufría un dolor de oído; hoy, gracias a la clínica, ha podido recibir tratamiento”, explica.

Muchas personas refugiadas llegan sin recursos económicos. La mayoría vive en asentamientos de acogida y refugios precarios situados en torno a las aldeas, mientras que otras son acogidas por familias locales. En ambos casos, el acceso a los servicios de salud es limitado.

Para responder a estas necesidades, MSF desplegó desde octubre de 2025 clínicas móviles en colaboración con el distrito sanitario de Koro. Operan en los asentamientos de Kenewaye, Benebana, Sandjourou y Sana, con el objetivo de acercar la atención médica a las personas desplazadas.

Los casos que requieren una atención más especializada son derivados y atendidos en el centro de salud de referencia de Koro o en el hospital de la ciudad. Los equipos están compuestos por personal de medicina, enfermería, obstetricia, salud mental y promoción de la salud.

Las clínicas móviles ofrecen consultas de medicina general, atención prenatal, vacunación infantil para menores de 5 años, cribado nutricional y derivación médica de los pacientes que necesitan cuidados más complejos.

“El objetivo es acercar la atención sanitaria a las personas recién llegadas que viven lejos de los centros de salud. La distancia y la inseguridad dificultaban enormemente el acceso, especialmente para las mujeres embarazadas”, explica el doctor Pascal Bouragué Dembélé, médico de las clínicas móviles de MSF en Koro.

“Muchas preferían dar a luz en casa durante la noche antes que desplazarse hasta el centro de salud de Koro por miedo o por falta de medios de transporte”, añade.

Durante las consultas, los equipos también organizan sesiones de educación para la salud sobre higiene, prevención de la malaria y la desnutrición, prevención de la violencia sexual y apoyo psicosocial.

“Algunas familias nos cuentan que sus hijos no tienen al día el calendario de vacunación de sus lugares de origen. Revisamos las cartillas y administramos las vacunas de rutina para reducir el riesgo de brotes epidémicos en asentamientos marcados por el hacinamiento y unas condiciones sanitarias precarias”, dice Dembélé.

Los desplazamientos de población están vinculados a la creciente inseguridad en la región del Sahel. Desde 2023, MSF proporciona asistencia multisectorial que incluye atención médica, apoyo psicosocial, atención comunitaria, asistencia en centros de salud y hospitales de referencia, además del suministro de agua potable.

Cada mes, la organización distribuye una media de 1.575.000 litros de agua a través de 15 puntos de abastecimiento instalados y financiados por ella misma. También ha construido 80 letrinas y duchas en los asentamientos que acogen a refugiados en la ciudad y en las zonas periféricas.

En 2025, MSF asistió a 25.634 refugiados mediante 19.771 consultas médicas, acompañó 1.943 partos, vacunó a 2.374 niños y niñas, proporcionó apoyo psicosocial a 5.637 personas y trató a 7.511 pacientes con malaria.



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