China Zorrilla, actriz de teatro y cine rioplatenses
Concepción Matilde Zorrilla de San Martín Muñoz, conocida popularmente como China Zorrilla, nació el 14 de marzo de 1922 en Montevideo, Uruguay. Según su biografía oficial, Zorrilla era descendiente del prócer José Gervasio Artigas, hija del escultor José Luis Zorrilla de San Martín y nieta del escritor Juan Zorrilla de San Martín. Su vocación se orientó hacia las artes dramáticas, inició su trayectoria en el teatro independiente de Uruguay y, gracias a una beca, profundizó su formación en la Royal Academy of Dramatic Art, lo que influyó de manera decisiva en su desarrollo profesional.
La artista formó parte de la Comedia Nacional Uruguaya, con la que actuó en más de ochenta obras, y fue una de las fundadoras del Teatro de la Ciudad de Montevideo. Además de su actividad escénica, trabajó como periodista, traductora de obras de teatro y musicales, locutora de radio y maestra. Según distintas biografías, Zorrilla partió hacia Argentina, con casi 50 años, para protagonizar su primera película, Un guapo del 900; fue en ese país donde alcanzó amplia popularidad y dejó una marca duradera en el cine y la televisión, en géneros que van del drama a la comedia.
En el ámbito teatral, Zorrilla protagonizó obras clásicas y contemporáneas, entre ellas el monólogo Emily, de William Luce; La voz humana, de Jean Cocteau; Encantada de conocerlo, de Oscar Viale; El diario privado de Adán y Eva, de Mark Twain; y Eva y Victoria, de Mónica Ottinok, entre otras. En cine, su nombre quedó asociado a títulos que se consideran clásicos en la región, como Esperando la carroza (1985), de Alejandro Doria, donde dio vida al personaje de Elvira; Elsa & Fred (2005), de Marcos Carnevale; Señora de nadie, de MaríaLuis Bemberg; Pubis angelical, de Raúl de la Torre; Besos en la frente, de Carlos Gallettini; y Conversaciones con mamá, de Santiago Carlos Oves. En televisión, participó en teleteatros de Alberto Migre y en series como Mujeres asesinas, Los Roldán, Son amores y Gasoleros, entre otros.
Entre las distinciones obtenidas figuran el título de Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y reconocimientos internacionales, como el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de la Habana (1984) por Darse cuenta; el Cóndor de Plata a la trayectoria cinematográfica (2002); el Premio a la Mejor Actriz en el Festival Internacional de Moscú por Conversaciones con mamá; la Orden de Gabriela Mistral del Gobierno de Chile y la Orden de Mayo de Argentina. Según las crónicas culturales, Zorrilla se retiró de los escenarios y la vida pública en 2012, a los 90 años, y falleció el 17 de septiembre de 2014, a los 92 años, dejando un legado que continúa influyendo en generaciones de actores y actrices.








