Palabras del Presidente de Colombia sobre la movilización del 1 de Mayo por el Poder Constituyente
El discurso planteó una visión de libertad que podría haber dado paso a una gran patria para Colombia, un país de “la belleza” hoy dividido por fronteras. Se sostuvo que, si esa gran patria del Libertador y su espada se hubiera hecho realidad, Colombia podría haber sido una potencia mundial y, además, un puente para articular una gran civilización en América Latina.
Sobre reformas y mandato constitucional, el orador sostuvo que, desde hace cuatro años, se ha luchado por la reforma laboral y las reformas sociales. Dijo haber sido elegido con un objetivo: hacer realidad el Estado Social de Derecho, considerado un mandato de la Asamblea Nacional Constituyente y de la Constitución de 1991, que, según afirmó, fue dictada por el pueblo.
En su balance, afirmó que el país se ha alejado de ese mandato de 1991 y que la consulta popular solicitada al Congreso para convocarla fue obstaculizada en el Senado, donde, según su versión, se impidió votar para evitar la mayoría requerida. Describió ese episodio del 1 de mayo como una trampa por parte de las mayorías en el Congreso.
En cuanto a resultados gubernamentales, mencionó avances y números publicados por el DANE, y aseguró que los ciudadanos pueden sentir los logros en sus hogares. Sostuvo que, si una familia tiene más comida que al inicio del gobierno, se ha obtenido un triunfo; afirmó que, en varios indicadores, la desnutrición infantil ha disminuido y que la mortalidad infantil ha decrecido en relación con el último año del gobierno anterior.
La sección titulada La Dignidad No Tiene Precio destacó que la gente debe tener más dinero en su bolsillo y una vida con mayor dignidad, no medible solo por el dinero. Se defendió el concepto de salario vital y se hizo referencia a la reforma pensional, indicando que, aunque no ha sido aprobada, es un derecho fundamental que debe garantizarse, con críticas al proceso en el Congreso y a la no implementación de la legislación existente. También se citó la posibilidad de que el Gobierno aumente el salario para mantener el poder adquisitivo y se mencionó la intención de elevarlo hasta niveles que permitan cubrir necesidades básicas.
En torno a la salud, se indicó que la mayor generación de empleo en el último año proviene del sector salud, con una fuerza de trabajo que llega a las casas de los hogares más remotos y que ha permitido ampliar la cobertura en hospitales y clínicas. Se señaló que mientras algunas clínicas privadas enfrentarían dificultades, la fuerza de trabajo sanitaria continúa creciendo y aumentando la capacidad del sistema público de salud, con críticas a la Ley 100 y a la forma en que se gestiona el sector.
Acerca de minería y transición energética, se afirmó que se presentó una reforma para que los mineros tengan títulos y sean cobijados por el Estado, y se denunció el impacto ambiental de la extracción, especialmente en ríos y en regiones como Antioquia, Chocó y Nariño. Se hizo hincapié en apoyar al pequeño minero y en evitar entregar tierras a la minería de la codicia, además de proponer que el Banco de la República reciba del oro de la pequeña minería para evitar la especulación.
Sobre Colpensiones, se indicó la necesidad de un cambio para impedir robos y proteger los ahorros de los trabajadores, y se invitó a migrar a Colpensiones para evitar ser afectado por fraudes o malas gestiones. El relato subrayó que las reformas buscan garantizar derechos fundamentales consagrados en la Constitución de 1991 y criticó la resistencia de mayorías del Congreso y de determinados actores a aprobarlas.
En el segmento titulado Mi Campaña, se pidió extender la idea de que no basta elegir a un mandatario, sino que el pueblo mantenga el control y el mandato. Se defendió la idea de que los poderes deben obedecer al pueblo y no al revés, y se planteó la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente como camino para avanzar en derechos y reformas, señalando que, para ello, se requieren firmas y apoyo popular.
En la sección Derechos Constituyentes, se insistió en avanzar hacia reformas que consoliden derechos como laborales, de pensión, de salud y de campesinos e indígenas, así como en reformar el sistema político para derrotar el clientelismo y la corrupción. Se propuso añadir capítulos a la Constitución para materializar esos derechos y fortalecer el marco democrático.
La alusión a María Cano, a quien se designó como flor del trabajo, sirvió para justificar la continuidad de las luchas por la igualdad y la justicia social en Antioquia y Colombia, destacando la memoria de figuras vinculadas a la historia del trabajo.
En el cierre, el orador afirmó que la campaña debe ir más allá de un cargo y buscar que el mandato del pueblo permanezca vigente. Se convocó a recoger firmas para la Constituyente, con la expectativa de que el próximo Congreso tome la decisión sobre el mandato popular y que se promulgue la convocatoria correspondiente. Se insistió en que la aspiración es escribir derechos fundamentales en norma y ley, con mecanismos de sanción para quien los vulneren.
El discurso concluyó agradeciendo al pueblo de Antioquia y de Medellín y expresando la esperanza de que el país siga avanzando hacia un nuevo marco democrático, con una Asamblea Nacional Constituyente como columna vertebral de ese cambio.








