Gobierno de República Dominicana reorganiza recursos y fortalece acceso a alimentos ante presión global
Ajuste del gasto para sostener la estabilidad. El presidente Luis Abinader, junto con la vicepresidenta Raquel Peña, encabezó un Consejo de Ministros donde se definió un plan de austeridad y reorganización del gasto público, con el objetivo de generar cerca de RD 40,000 millones. Se decidió posponer gastos no esenciales, reducir costos operativos y concentrar los recursos en prioridades, sin afectar compromisos ya asumidos. Entre las acciones están la reducción de gastos operativos, la contención en la adquisición de vehículos, la disminución de reparaciones y mantenimientos menores, la racionalización de servicios y contrataciones, la limitación de eventos a costos mínimos, ajustes en textiles, vestuario, viáticos, pasajes, la racionalización de combustible y publicidad, la reducción de un 50 % del presupuesto a los partidos políticos y una reducción verificable de transferencias corrientes a organismos autónomos, descentralizados y empresas públicas con capacidad de generar sus propios recursos.
El objetivo es mantener la estabilidad económica, proteger a las familias y sostener el dinamismo del país en un contexto desafiante.
Más eficiencia para llevar alimentos a la gente. En paralelo, la respuesta se siente en el terreno. El presidente Abinader entregó 25 nuevos vehículos al Instituto de Estabilización de Precios (Inespre), como parte de una flotilla de 60 unidades destinadas a ampliar la distribución de alimentos a precios accesibles. Esta medida busca fortalecer las bodegas móviles y garantizar que los productos de la canasta básica lleguen directamente a los barrios, reduciendo intermediación y evitando distorsiones en los precios. Esta iniciativa acerca al productor con el consumidor, mejora la logística y asegura que más familias puedan acceder a alimentos sin presión adicional en sus ingresos.
Una estrategia que combina orden y respuesta. Las decisiones reflejan que el Estado se ajusta para enfrentar el impacto externo con responsabilidad y que amplía su presencia en áreas esenciales para sostener el bienestar de la población.








