Ébola en la RDC: a contrarreloj en el epicentro de la epidemia
La organización moviliza personal médico y logístico con experiencia en fiebres hemorrágicas virales. En Ituri, epicentro del brote, llegarán pronto unos 50 trabajadores internacionales para apoyar a unos 480 profesionales contratados localmente.
Al mismo tiempo, se envían suministros y equipos médicos esenciales a las provincias afectadas desde Kinshasa y desde su centro logístico en Kampala, Uganda. En Ituri llegaron 3.000 equipos de protección individual a Bunia el 19 de mayo.
Se espera que otros 60.000 equipos procedentes de Europa lleguen a finales de la próxima semana. MSF también trabaja en la instalación y rehabilitación de Centros de Tratamiento de Ébola (CTE).
En Mongbwalu, en Ituri, donde se notificó el primer grupo de casos sospechosos, se establecerá un centro de tratamiento junto con el Ministerio de Salud. En Goma, capital de Kivu Norte, la organización rehabilita un CTE en Munigi.
Ese centro tendrá capacidad para 80 camas, para pacientes sospechosos o confirmados, y su uso dependerá de la evolución del brote. En Kivu Norte, MSF instala además una sala de aislamiento en el hospital de Kyeshero, al que ya apoya en pediatría, nutrición y aislamiento.
«La prioridad se centra en definir el circuito de pacientes y en volver a poner en funcionamiento instalaciones que se utilizaron durante el último brote», afirmó Max-Yvon Bangui, coordinador médico adjunto de MSF en Kivu Norte.
«Vamos a poner en marcha rápidamente las medidas de aislamiento y para ello estamos trabajando en la logística y el sistema de agua y saneamiento. Esto implica establecer vías de atención a los pacientes, implementar la gestión de residuos, del agua y de la desinfección», explicó Christian Amane Migambi, coordinador adjunto de logística desde el CTE de Munigi.
Una respuesta típica frente al ébola se organiza en seis pilares: atención y aislamiento de pacientes, rastreo y seguimiento de contactos, sensibilización comunitaria, entierros seguros, detección proactiva de casos y apoyo a las estructuras sanitarias existentes.
MSF reforzará además la prevención y el control de infecciones en todos sus proyectos para proteger a pacientes y personal. Bangui advirtió que también hay otras enfermedades con potencial epidémico en curso, como el sarampión y el cólera.
El ébola no es la única emergencia de salud pública en la RDC. En el este del país, la malaria y el sarampión siguen entre las principales causas de mortalidad.
En ese contexto, una prioridad será mantener las actividades médicas y el acceso continuo de la población a una atención sanitaria esencial.
«El mensaje que hay que transmitir a la comunidad internacional es, ante todo, que se trata de una epidemia que va a requerir la movilización y la contribución de todos», concluyó Bangui.








