Petro ordena agilizar entrega de 600 mil hectáreas de tierras a campesinos
Durante el acto masivo de tierras realizado este viernes en Montería, Colombia, dio esa instrucción al Ministerio de Agricultura y a las entidades encargadas de la Reforma Agraria.
También advirtió que no quería que las 600 mil hectáreas pendientes terminaran en manos ajenas y se le arrebatara de nuevo la tierra al campesinado.
Después urgió a las carteras y entidades respectivas a invertir los recursos disponibles en la reconstrucción de las zonas del Caribe y de otras regiones afectadas por la crisis climática, ante la temporada más fuerte del fenómeno de El Niño.
Añadió que defenderse de El Niño pasa por producir más alimentos para evitar que haya hambre durante la sequía. Señaló además que esos recursos de la Emergencia Económica deben invertirse para proteger a las comunidades.
Ordenó a la Fuerza Pública cuidar a los campesinos, proteger sus tierras y recuperar las que están en manos de mafiosos. A los funcionarios nacionales les dijo que se trabaja hasta el 6 de agosto y que quien quiera irse de vacaciones puede hacerlo.
En su intervención, el presidente Petro defendió la Reforma Agraria impulsada desde 2022. Sostuvo que la seguridad consiste en devolver al pueblo campesino las tierras despojadas a sangre y fuego para que vuelvan a producir alimentos.
Recordó que el Partido Liberal intentó sacar adelante una reforma agraria, pero no pudo, entre otras razones porque asesinaron a sus dirigentes más valiosos, entre ellos Jorge Eliécer Gaitán.
Aseguró que son herederos del liberalismo más genuino de Colombia y que han levantado de nuevo la bandera de acabar la esclavitud, dignificar el trabajo y emanciparlo con dignidad.
Agregó que en cuatro años se adquirió un millón de hectáreas para entregarlas al campesinado, sin muertos ni derramamiento de sangre, ni por parte de poseedores y desalojadores ni del campesinado.
También afirmó que la justicia social no requiere violencia, sino acuerdos y un objetivo común para toda la nación colombiana. Cuestionó, además, que se considere comunismo vivir con dignidad, tener sindicatos, discutir salarios, repartir tierras o ordenar el territorio en torno al agua.








