De’Aaron Fox podría haber cambiado el rumbo de las Finales de la NBA en el momento oportuno.
San Antonio, Estados Unidos: En el Juego 3 de las Finales de la NBA 2026, los San Antonio Spurs derrotaron a los New York Knicks por cuatro puntos gracias a un jumper decisivo de De’Aaron Fox a 12 segundos del final, y con esa victoria la serie quedó 2-1 a favor de Nueva York.
Fox atravesó una noche irregular: luchó con su tiro durante gran parte del encuentro, acumuló pérdidas y falló tiros clave, incluyendo cinco intentos desde tres puntos. Aun así, terminó con una jugada que cambió el curso del partido, mientras el sprawl de Madison Square Garden vibraba y el equipo de San Antonio, liderado por Victor Wembanyama, aguantaba los embates de los Knicks.
La canasta desde la línea de tiros libres que cerró el tramo definitivo fue el punto de inflexión, y Fox, tras superar a OG Anunoby en la penetración, dejó a los Spurs con una ventaja que parecía suficiente para asegurar el triunfo. Wembanyama, quien había sido el eje de la noche para la franquicia texana, elogió la personalidad de Fox en momentos críticos y confirmó la confianza que el equipo tiene en su compañero a la hora de decidir en los minutos finales.
Además, Fox añadió un bloqueo clave frente al pivote Karl-Anthony Towns con poco más de dos minutos por jugar para conservar una ventaja de seis puntos, una jugada que influyó en el cierre del partido. El técnico de los Spurs y el propio jugador señalaron que la confianza en Fox en esas situaciones es un músculo que el equipo intenta fortalecer en cada encuentro.
La Spurs recurrió a una alineación de tres escoltas en los momentos decisivos, con Fox, Stephon Castle y el novato Dylan Harper compartiendo la cancha. Castle sumó 23 puntos y Harper volvió a figurar en doble dígito, además de liderar al equipo con nueve rebotes, en lo que fue otra noche destacada para el joven proyecto. Fox fue el encargado de la jugada clave y la definición final del duelo.
Fox llegó a San Antonio hace dos temporadas procedente de Sacramento, donde ayudó a reinventar a los Kings y llevó al equipo a los playoffs por primera vez en años. En la actualidad, con 28 años, su contrato con los Spurs se convirtió en una pieza central para el crecimiento de un núcleo joven. Aunque mostró signos de molestia en el tobillo durante la serie y no estuvo al 100% por momentos, siguió siendo un factor determinante en los momentos decisivos al cierre de los partidos.
En el segundo juego de la serie, Fox protagonizó un choque verbal con el coach asistente de los Knicks, Rick Brunson, tras intercambiar palabras en la cancha; Brunson increpó a Fox por su dureza en la marca. En el juego siguiente, Fox respondió con una actuación de la que podría definirse como una tanda de aprendizaje, y este








