Rotaciones defensivas de los Spurs obligan a los Knicks a agotar el reloj de tiro
Nueva York, Estados Unidos: En la Final de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs, la serie se ha convertido en una carrera por el título y, a la vez, en un choque entre el movimiento de balón de los Knicks y las rotaciones de los Spurs. Esas dinámicas han generado algunas de las secuencias más destacadas de la serie. En el Juego 2, los Knicks ejecutaron una posesión de cinco pases y cuatro toques en la pintura que terminó en un triple de Mikal Bridges desde la esquina a pocos segundos del reloj. En el Juego 3, hubo dos posesiones en las que los Spurs parecían tenerlo todo cubierto durante gran parte de la posesión: al inicio del primer cuarto, Victor Wembanyama dejó escapar un balón entre las piernas, pero se recompuso para incomodar a Josh Hart cerca del aro; luego evitó que OG Anunoby anotara en la canasta, obligó a Hart a salir del área y rotó a Bridges en la esquina para bloquear un intento de triple desde el step-back. Ya entrada la cuarta entrega, los Knicks tuvieron otra posesión similar a la de ese segundo periodo, pero los Spurs ganaron la carrera: Landry Shamet se deslizó hacia la canasta tras colocar una pantalla, solo para encontrarse con la ayuda desde el lado débil de Wembanyama. El equipo movió el balón, todos los Spurs estaban en rotación, Shamet intentó superar el cierre de Wembanyama y éste bloqueó su bandeja contra el tablero. El Juego 4 se disputará el miércoles a las 8:30 p.m. (hora del Este) por ABC.
1. Los Knicks continúan moviéndose tarde en la posesión. Este duelo entre las rotaciones de los Spurs y el movimiento de balón de los Knicks no suele terminar rápido. En general, los Knicks han sido un equipo que a menudo juega hasta el límite del reloj de posesión, pero ahora lo hacen con mayor frecuencia que en otras series. A lo largo de tres juegos, los Knicks han tomado 93 tiros en los últimos siete segundos del reloj de posesión, más que los 68 que realizaron en las semifinales de conferencia ante Filadelfia (en cuatro juegos) o los 90 en las finales de conferencia contra Cleveland (en cuatro juegos). En el extremo opuesto, los Spurs han tomado 35 tiros en los últimos siete segundos del reloj. Los Knicks lanzaron 35 tiros en los últimos siete segundos solo en el Juego 3, lo que iguala el tercer mayor número de intentos en esa franja de tiempo en la temporada. Aunque los Knicks son probablemente el equipo más cómodo para jugar tarde en el reloj, no es deseable hacerlo con tanta frecuencia como en esta serie, dado que las complicaciones de esas cuestiones suelen generar tiros más difíciles que los que se producen antes.
2. Los Knicks buscan decisiones más rápidas. Incluso con la capacidad de Wembanyama para cubrir varias posiciones, la ofensiva debería beneficiarse cuando la defensa está en rotación: el balón debe moverse más rápido que los cuerpos. Sin embargo, el entrenador de los Knicks, Mike Brown, considera que su equipo fue un poco más lento en la toma de decisiones en el Juego 3. “Hubo muchas veces en las que las decisiones no se tomaron con rapidez anoche”, afirmó el martes. “Un jugador recibió, sostuvo, sostuvo, sostuvo…” A lo largo de las dos primeras victorias de la Final, los Knicks promediaron 304 pases por cada 24 minutos de posesión, frente a 293 en las tres rondas anteriores. Pero en el Juego 3 realizaron solo 282 pases por cada 24 minutos, lo que indica una menor fluidez en la circulación del balón.
3. Los Spurs buscan conectividad. Por lo general, las defensas no desean rotar tanto como lo hace el equipo de San Antonio, que quiere mantener a Wembanyama cerca del aro y dirigir los intentos hacia Hart y Jose Alvarado. La franquicia está dispuesta a trabajar en defensa, sabiendo que obliga a los Knicks a generar más ataques. “Si estás jugando entre 21 y 22 segundos de una buena defensa, ellos spor hacen un tiro, les aplaudes, bien hecho. Es ahí donde queremos vivir”, comentó De’Aaron Fox tras el Juego 3. “Si los obligamos a jugar tan tarde en el reloj y no encuentran tiros, suele favorecer nuestras probabilidades”. El entrenador de los Spurs, Mitch Johnson, reconoció que su equipo debe mantener la conexión para impedir que los Knicks encuentren tiros fáciles y, cuando está funcionando, “es una verdadera muestra de belleza”. Según Johnson, “hemos mostrado que podemos ser efectivos cuando estamos conectados y hacemos lo correcto”. En cuanto a Wembanyama, en los tres primeros encuentros promedia 39.0 minutos por juego y recorre 1.32 millas defensivas por cada 36 minutos en cancha, cifras más altas que las vistas en las rondas anteriores. El encuentro final de la serie está relacionado con un posible desgaste de las estrellas, pero el equipo Spurs insiste en que mantener el ritmo defensivo será clave para seguir en la pelea.
El Juego 4 está programado para este miércoles a las 8:30 p.m. (hora del Este), por ABC. Las dos franquicias llegan con dinámicas distintas pero igual necesidad de exigir resultados inmediatos, en una serie que sigue abierta y que podría definirse por la ejecución en los momentos críticos y el manejo del reloj de posesión.








