Los ataques empeoran mientras los mortales bombardeos nocturnos rusos golpean Ucrania
El Secretario General de la ONU condenó el ataque nocturno contra Kiev y otras ciudades ucranianas. Su portavoz, Farhan Haq, dijo que los informes apuntan a numerosas víctimas civiles y a una destrucción generalizada de infraestructuras civiles.
Añadió que cualquier ataque contra civiles e infraestructuras civiles constituye una clara violación del derecho internacional humanitario y debe cesar de inmediato. También reiteró el llamado a una desescalada urgente que conduzca a un alto el fuego completo, inmediato e incondicional.
Viviendas, escuelas y otras infraestructuras civiles resultaron dañadas en varias regiones, según las autoridades ucranianas. La Misión de Vigilancia de los Derechos Humanos de la ONU en Ucrania se encuentra en los lugares de los ataques para verificar esos informes.
Los reportes sobre el terreno apuntan a daños generalizados en viviendas y edificios civiles, mientras los equipos de búsqueda y rescate trabajan para llegar a las estructuras destruidas. «Los ataques están empeorando», dijo Maryna, residente de Kiev, que pasó la noche con sus hijos en una estación de metro.
Su hija Milana, de seis años, dijo: «Quiero estar en mi propia cama, con mis propios juguetes». UNICEF informó que al menos tres niños murieron en Radushne y Kryvyi Rih, y que otros siete resultaron heridos en Leópolis, Jersón y la región de Kiev.
El director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, afirmó que el aumento de la actividad militar cerca de la central nuclear de Zaporiyia sigue dificultando los esfuerzos para mantener la seguridad nuclear en el lugar.
Mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate, las agencias de la ONU y sus socios brindan asistencia de emergencia a las familias afectadas, según ACNUR. En una aldea del frente en Dnipropetrovsk, un convoy de la ONU entregó 240 lámparas solares y folletos informativos sobre la ayuda disponible y los procedimientos de evacuación.
UNICEF también estaba sobre el terreno con apoyo urgente, incluidos primeros auxilios psicológicos, gestión de casos y registro de asistencia en efectivo para niños y familias afectadas.
El informe anual de la ONU publicado recientemente recoge iniciativas que, desde la invasión rusa de 2022, han llegado a millones de ucranianos. En 2025, incluyen mantener electricidad y calefacción para 6,6 millones de personas, reforzar sistemas de agua para más de 16 millones y retirar 600.000 toneladas de escombros.
La organización también ayudó a 732.000 personas a acceder a protección social, apoyó el aprendizaje de más de 811.700 estudiantes e inspeccionó 1,6 millones de hectáreas de tierras de cultivo. Además, liberó más de 7.600 hectáreas de tierras sospechosas de contener minas y enseñó a 1,3 millones de niños a mantenerse a salvo de los artefactos explosivos.








