Los Objetivos de Desarrollo Sostenible siguen rezagados a cuatro años de 2030
La electricidad llega ahora al 92% de la población mundial, frente al 87% de hace una década, y el acceso a internet subió del 40% al 74%.
Aun así, los avances siguen siendo insuficientes para cumplir a tiempo los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De las 139 metas con datos disponibles, el 36% va bien encaminado o muestra un progreso moderado.
Casi la mitad avanza demasiado despacio y un 15% está por debajo de los niveles de 2015.
“El progreso nunca fue automático”, recordó el secretario general de la ONU, António Guterres, durante el Momento ODS celebrado en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, antes de la semana de alto nivel de la Asamblea General.
“Se consiguió gracias a la determinación de personas, comunidades y países”, afirmó.
Benín fue uno de los casos presentados en el encuentro. En la última década, el país de África Occidental ha aumentado sus ingresos internos en el equivalente al 0,5% del PIB cada año y en 2021 emitió el primer bono africano vinculado a los ODS.
Parte de esos recursos se destinó a educación y agua potable. En cinco años, la proporción de la población con acceso a agua potable pasó del 40% al 80%, según explicó Aristide Medenou, ministro de Cooperación Económica.
Una zona industrial inaugurada en 2021 también ha generado unos 25.000 empleos.
“Si un país no es capaz de aumentar sus ingresos internos, no puede avanzar en la implementación de los ODS”, dijo Medenou, quien añadió que tampoco podrán hacerlo sin la participación del sector privado.
Los avances conviven, sin embargo, con grandes brechas. En 2025, unos 2.100 millones de personas sufrían inseguridad alimentaria y una de cada diez seguía en pobreza extrema.
El déficit anual de financiación para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible asciende a unos cuatro billones de dólares. Al mismo tiempo, la asistencia oficial para el desarrollo cayó un récord del 23% en 2025.
En numerosos países, el pago de la deuda ya consume más recursos que algunos servicios sociales.
“Para muchos de nosotros, la sostenibilidad es una cuestión de vida o muerte”, afirmó el presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman.
El cambio climático añade más presión. Las políticas actuales sitúan al planeta en una trayectoria de calentamiento muy superior al objetivo de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París, con efectos especialmente graves para los países y comunidades con menos capacidad de respuesta.
Guterres advirtió de que el avance hacia los objetivos enfrenta ahora “fuertes vientos en contra”, entre ellos los conflictos, el debilitamiento de la cooperación internacional, la crisis climática, los retrocesos en los derechos de las mujeres y las niñas y las dificultades para acceder a financiación.
También recordó que las políticas impulsadas durante la última década ayudaron a reducir la mortalidad materna e infantil, evitar millones de nuevas infecciones por VIH y ampliar el acceso a la educación, la protección social y las energías renovables.
“Las promesas hechas al adoptar los Objetivos no se están cumpliendo”, afirmó. “Es hora de cumplirlas”.
El secretario general pidió acelerar las inversiones en salud y educación, avanzar hacia una transición justa a las energías renovables, ampliar el alivio y la financiación de la deuda para los países en desarrollo y aprovechar nuevas tecnologías, incluida una inteligencia artificial usada de forma responsable.
También sostuvo que la paz es una condición indispensable para el desarrollo sostenible.
Durante el encuentro, jóvenes representantes reclamaron a los gobiernos que recuperen la urgencia con la que aprobaron la Agenda 2030 hace once años.
“Ustedes hicieron esta promesa”, dijo Suzuka Nakamura, una de las Jóvenes Líderes de la ONU para los ODS. “Les estamos pidiendo que la cumplan”.
Para Nakamura y Adelin Pierre, de Haití, la cercanía de 2030 no debe ser una razón para abandonar los objetivos, sino para acelerar los esfuerzos.
“Todavía hay tiempo para actuar, pero tenemos que avanzar juntos”, afirmó Nakamura. “Nosotros no estamos renunciando a los ODS, y ustedes tampoco deberían hacerlo”.








