Publicada el: 25 de septiembre de 2026 :: 6:19 am

El colapso de la atención primaria pone en riesgo la vida de miles de niños y niñas en Somalia

El colapso de la atención primaria pone en riesgo la vida de miles de niños y niñas en Somalia

Los servicios sanitarios y nutricionales están cerrando en toda la región de Mudug, en el centro de Somalia. Esto ha dejado a muchos niños sin tratamiento cerca de sus hogares y hace que lleguen al hospital en estado crítico.

Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió a los donantes, a las agencias de la ONU y a las autoridades sanitarias que restablezcan y amplíen el tratamiento nutricional en la atención primaria de salud en toda la región.

La unidad de hospitalización para la desnutrición que MSF apoya en el Hospital Regional de Mudug, en Galkayo, tiene 28 camas. Desde principios de abril de 2026 ha funcionado por encima de su capacidad.

A finales de mayo, la presión asistencial llegó a su punto máximo y había dos niños por cada cama disponible.

Entre enero y julio, MSF ingresó a 1.389 niños y niñas para tratamiento hospitalario por desnutrición aguda y complicaciones médicas. De ellos, 809 presentaban desnutrición grave.

Entre mayo y julio, 1.322 menores fueron admitidos en tratamiento ambulatorio por desnutrición. En los mismos tres meses de 2025 habían sido 788, lo que supone un aumento de casi el 60%.

La mayoría de esos menores ya había buscado atención en otros lugares. En una semana de junio, 10 de los 11 niños ingresados por primera vez habían acudido antes a un centro de salud cercano.

Sabrin Ahmed viajó 12 horas en coche desde Abudwak, a unos 270 kilómetros, después de que un médico local le dijera que no podía tratar a su hijo de 11 meses y de que supiera que la leche terapéutica se había agotado.

“Cuando estos niños llegan hasta nosotros, no solo están desnutridos. Además padecen neumonía, sarampión o difteria, lo que dificulta mucho más el tratamiento y aumenta el riesgo de muerte”, afirmó Emmanuel Omale, coordinador de proyectos de MSF en Somalia.

“No llegan tarde porque sus familias hayan esperado hasta el último momento. Llegan tarde porque no cuentan con atención médica cerca de sus casas. Una sala de hospitalización es el último eslabón de una cadena. No puede sustituir al resto”, añadió.

El plan de respuesta humanitaria de Somalia se redujo a 852 millones de dólares para 2026 y, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), en julio aún no se había financiado ni siquiera un tercio.

Además, el Programa Mundial de Alimentos recortó la ayuda alimentaria de emergencia que prestaba a más de 2 millones de personas a poco más de 600.000.

También cerraron más de 70 centros de salud en Puntlandia, uno de los estados federados de Somalia que abarca la parte norte de Mudug.

Las lluvias han estado muy por debajo de la media en toda la región durante 2026. Las familias dedicadas al pastoreo se han desplazado en busca de agua y pastos, lo que las ha alejado aún más de los centros que siguen en funcionamiento.

MSF instó a restablecer y ampliar el tratamiento nutricional en la atención primaria de salud en toda Mudug. La organización pidió que haya tratamientos hospitalarios y ambulatorios cerca de donde viven las familias, así como suministro continuo de alimentos terapéuticos y medicamentos esenciales.

Los niños y niñas tratados a tiempo por desnutrición aguda, en su propio distrito, pueden evitar que su estado empeore y que terminen necesitando una cama de hospital.

MSF dijo que seguirá admitiendo y tratando a todos los menores con desnutrición aguda que lleguen al Hospital Regional de Mudug y que buscará formas de ampliar su capacidad.

La organización añadió que una sala de urgencias no puede sustituir a un sistema sanitario. Los menores gravemente enfermos que llegan ahora, señaló, muestran hasta qué punto se ha perdido el acceso a la atención sanitaria.



Deja un comentario