Publicada el: 6 de septiembre de 2025 :: 7:57 am

Hospital Al Nao continúa operando en medio de la guerra

Hospital Al Nao continúa operando en medio de la guerra

Un hospital ubicado en Omdurmán, en Sudán, se convirtió desde abril de 2023, cuando estalló la guerra y el conflicto llegó a la capital, en un eje de atención para miles de personas. Al Nao, que opera en la vecina ciudad, recibió a la población con servicios mínimos y personal local y voluntarios. En julio de 2023, un equipo de médicos, enfermeras, logísticos y voluntarios logró reabrirlo a plena capacidad y desde entonces ha trabajado bajo una presión constante para mantener la atención.

Según el personal logístico de MSF, antes de poder atender a pacientes fue necesario garantizar el suministro de insumos: “Cada envío era una apuesta. El almacén estaba en Jartum, a unos 30 kilómetros de Al Nao, y había que reconocer cada ruta de antemano para asegurar que fuera segura”.

Un voluntario de Al Nao conducía hacia la gente que nos enviaba suministros, explorando posibles enfrentamientos y esquivando bombardeos para entregar las medicinas al hospital, recordó otro logista de la organización. “Nos guiaba por calles laterales, a veces bajo fuego, solo para asegurar que las medicinas llegaran al hospital”.

Durante dos años, hasta que las Fuerzas Armadas de Sudán retomaron el control de Jartum en mayo de 2025, los combates devastaron Jartum y Omdurmán, dejando hospitales saqueados, bombardeados o abandonados. Aunque los enfrentamientos han cesado en la ciudad, la violencia formó parte de una guerra civil entre las SAF y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). MSF señaló que, si bien los combates en la capital han disminuido, el hospital siguió siendo un objetivo y una necesidad para la población.

MSF indicó que, al inicio de la guerra, la organización se vio obligada a evacuar a sus equipos del estado de Jartum. Solo algunos colegas locales permanecieron para coordinar la atención, esperando poder regresar cuando fuera posible. En paralelo, la infraestructura sanitaria se derrumbaba ante la violencia, y muchos hospitales fueron saqueados o abandonados, mientras Al Nao mantenía su sala de urgencias abierta gracias al personal sanitario y a voluntarios sudaneses.

La reapertura de Al Nao se entiende como un punto crítico en un sistema de salud severamente afectado. Una vez estabilizado el entorno, el personal local, con apoyo del Ministerio de Salud y de voluntarios, trabajó para reactivar todos los servicios del hospital entre mayo y julio de 2023. En ese periodo, la sala de urgencias volvió a funcionar plenamente y también se reactivaron otras áreas del centro.

El 27 de julio de 2023, el equipo de urgencias atendió a más de 150 personas heridas, según el entonces coordinador del proyecto en Omdurmán. En esa fecha, el hospital mantuvo un funcionamiento coordinado entre urgencias y bancos de sangre, con un alto nivel de eficiencia, según el testimonio de los responsables de MSF.

Entre 2023 y 2025, el apoyo de MSF al hospital Al Nao pasó de una respuesta de emergencia a una colaboración sostenida. El programa incluye capacitación clínica, suministros médicos, combustibles, servicios de agua y saneamiento, y alimentos para pacientes. También se han formado equipos del Ministerio de Salud en respuesta a incidentes con múltiples víctimas y se han otorgado incentivos para mantener a los trabajadores locales en sus puestos.

La atención de Al Nao se expandió más allá de Omdurmán hacia Bahri y otros distritos del estado de Jartum, convirtiéndose en la única sala de urgencias operativa en la zona cuando varios centros estuvieron inactivos. Desde julio de 2023, más de 48.000 pacientes con traumas han recibido atención en la sala de emergencias.

El 1 de febrero de 2025, una explosión en un mercado de Omdurmán dejó a la sala de urgencias de Al Nao desbordada. El secretario general de MSF, Christopher Lockyear, describió la escena como “una carnicería total” ante la llegada de docenas de heridos. Tres días después, un proyectil cayó a 100 metros del hospital, matando a seis personas, incluyendo a un voluntario local que transportaba comidas para la iniciativa hospitalaria. Desde el inicio del conflicto, Al Nao ha sufrido tres ataques, en agosto de 2023, octubre de 2023 y junio de 2024, pero el personal siguió operando.

La fortaleza del hospital, señalan desde MSF, reside en la dedicación del personal sudanés y en la colaboración con el Ministerio de Salud. Además, las iniciativas locales, como una farmacia dentro del hospital que ofrece medicinas gratuitas y cocinas comunitarias para pacientes y acompañantes, han sido fundamentales para mantener abierto Al Nao. En octubre de 2024, un camión con más de 30 pacientes de cólera logró cruzar el frente y llegar al hospital durante la medianoche; pese a la escasez de suministros, MSF armó un equipo de respuesta que permitió atender a los afectados y salvar vidas.

A medida que la población se desplazaba y regresaba a Omdurmán, la demanda de atención en Al Nao aumentaba. Los equipos logísticos de MSF evitaron ser blancos en rutas de suministro, transportando insumos en autobuses y recorriendo trayectos más largos para evitar zonas de combate. Incluso se lograron trasladar cuatro neveras con insulina en autobuses para atender a pacientes diabéticos. El hospital permitió que el Ministerio de Salud redirigiera recursos a otros centros, fortaleciendo el sistema de salud local.

El doctor Jamal Mohamed, director general de Al Nao, afirmó que el hospital “mantuvo con vida la atención sanitaria en el oeste de Jartum a pesar de enormes dificultades y condiciones durísimas”. La experiencia de Al Nao ha sido descrita por MSF como un modelo de resiliencia en crisis y un ejemplo de cómo la cooperación entre personal local y ayuda humanitaria puede sostener la atención sanitaria en medio de un conflicto activo.

MSF sostiene que su enfoque ha consistido en apoyar, no dirigir, las operaciones: suministro de insumos, incentivos, orientación técnica y fortalecimiento del personal local y del Ministerio de Salud. Este marco ha permitido que Al Nao permanezca operativo y preparado para responder ante incidentes masivos sin detrimento de otros servicios sanitarios. El organismo describió el hospital como un caso que podría ser replicable en contextos similares, siempre que exista apoyo continuo y coordinación entre autoridades, personal de salud y sociedad civil.

De cara al futuro, la historia de Al Nao no termina. Aunque la violencia en Jartum ha disminuido, las necesidades sanitarias persisten y requieren apoyo sostenido para Al Nao y otras instalaciones en el estado. Donantes, responsables políticos y organizaciones humanitarias pueden considerar este centro como un referente de reconstrucción de capacidades del sistema de salud en Sudán, siempre que se mantenga la coordinación y el compromiso con la población.