Epidemia de cólera afecta a la República Democrática del Congo
La epidemia de cólera en la República Democrática del Congo ha avanzado de forma sostenida en los últimos meses, con más de 58.000 casos sospechosos registrados en los últimos nueve meses y más de 1.700 muertes entre enero y mediados de octubre, según la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF). La epidemia ya afecta a 20 de las 26 provincias, y la propagación continúa hacia nuevas zonas sanitarias, mientras se inicia la temporada de lluvias que podría elevar el riesgo de transmisión.
MSF advierte que la situación podría agravarse ante factores como las inundaciones, los conflictos, el desplazamiento de poblaciones y las deficiencias en saneamiento y suministro de agua. En palabras de Jean-Gilbert Ndong, médico y coordinador médico de MSF en RDC, la organización está muy preocupada por la rápida propagación de la enfermedad este año, especialmente durante la temporada lluviosa, y teme que se produzcan nuevos brotes si no se adoptan medidas urgentes.
Entre enero y la mitad de octubre, MSF reportó más de 1.700 muertes por cólera, con una tasa de mortalidad superior al 3%. La temporada de lluvias se espera que empeore la situación y contribuya a ampliar la transmisión. Según MSF, desde enero de 2025 la respuesta se ha intensificado en provincias como Kivu Norte y Kivu Sur, Maniema, Sankuru, Tshopo, Kinshasa, Mai-Ndombe, Alto Katanga y Tanganika, con esfuerzos en zonas afectadas como Fizi (Kivu del Sur) y Kongakonga (Tshopo). La organización indica que ha realizado 16 intervenciones de emergencia en apoyo del Ministerio de Salud, atendido a más de 35.800 pacientes y vacunado contra la enfermedad a más de 22.000 personas.
Ndong subraya que, en esta etapa crítica, solo una movilización general permitirá contener la enfermedad y frenar la alarmante propagación de los brotes epidémicos. Por su parte, Ton Berg, director de programas de MSF en Kivu Sur, señala que la respuesta se enfrenta a obstáculos como financiación insuficiente del Gobierno, presencia limitada de agencias humanitarias, coordinación débil en el mecanismo de respuesta de emergencia, y debilidad de los sistemas de vigilancia y de atención médica, entre otros factores que dificultan una intervención rápida y sostenible.
La organización indica que, donde trabajan sus equipos, la situación es alarmante y las estructuras existentes no están preparadas para hacer frente al cólera, con escasez de suministros médicos y vacunas. MSF afirma que está colaborando con el Ministerio de Salud para brindar atención en centros de tratamiento, capacitar a trabajadores sanitarios comunitarios, instalar puntos de cloración y fortalecer los sistemas de agua y saneamiento, al tiempo que solicita una acción coordinada y urgente para garantizar atención médica rápida, acceso sin obstáculos a vacunas y una inversión sostenida en agua potable y saneamiento.
Entre los factores que dificultan el acceso a la atención sanitaria se encuentran riesgos de seguridad, barreras administrativas y problemas de suministro, además del cierre temporal de aeropuertos clave como Bukavu y Goma, que ha obstaculizado la logística y la entrega de suministros al este del país. En la zona de Fizi, la presencia de socios humanitarios es limitada y rara vez hay actores que trabajen específicamente en la respuesta al cólera, lo que agrava las dificultades para la población local, según Berg.
MSF subraya que el cólera es una infección bacteriana contagiosa tratable y prevenible, pero que puede ser mortal sin atención adecuada. La organización exige que el cólera figure en la agenda de salud pública de RDC y que se implemente de forma coordinada, con acceso sin obstáculos a servicios de salud, vacunas y mejoras en agua y saneamiento para reducir la transmisión en Kinshasa y en zonas rurales con alta concentración de desplazados.








