Organismos humanitarios alertan sobre condiciones de vida en Gaza que podrían afectar la salud de la población
Una organización humanitaria advierte que más de un millón de personas viven en una franja reducida de terreno en el sur de Gaza y enfrentan condiciones de vida peligrosas. Según la organización, el desplazamiento masivo de la población, sumado a la destrucción de infraestructuras civiles y del sistema sanitario, está creando condiciones que elevan el riesgo de brotes de enfermedades. Se solicita a las autoridades israelíes permitir una ampliación masiva de la ayuda humanitaria y garantizar su libre entrada en Gaza.
Aunque se ha respetado un alto al fuego, la población gazatí continúa sufriendo un sufrimiento extremo. La organización señala que las operaciones descritas como una campaña de violencia en los últimos dos años han dejado a la población traumatizada y expuesta a las inclemencias del invierno. Sin mejoras urgentes en el acceso al agua, al saneamiento, al refugio y a la alimentación, la organización advierte que podrían producirse muertes prevenibles.
En el sur de Gaza, las familias que han sobrevivido a desplazamientos repetidos se encuentran hacinadas en tiendas improvisadas, en escuelas que aún permanecen abiertas o durmiendo al aire libre entre escombros, basura y aguas residuales desbordadas, según explicó Aitor Zabalgogeazkoa, coordinador de emergencias de la organización en Gaza. “Es algo totalmente inaceptable”, añadió.
Con la llegada de temperaturas más bajas, las condiciones de vida precarias aumentan la exposición a las inclemencias del tiempo y, sumadas al agotamiento, agravan los riesgos para la salud. La organización indica que sus datos médicos de 2025 muestran que las enfermedades vinculadas a condiciones de vida deficientes —como infecciones cutáneas, oculares, respiratorias y gastrointestinales, además de dolores generalizados— representan el 70% de las consultas ambulatorias en los centros de salud del sur de Gaza.
Adi Nadimpalli, coordinador médico de la organización, subrayó que la desnutrición, la falta de saneamiento y las condiciones de vida insalubres están afectando gravemente la salud de la población. “La gente se enferma precisamente por el entorno en el que se ve obligada a vivir”, afirmó. El colapso del sistema de agua y saneamiento, resultado de la destrucción de materiales de reconstrucción y de bloqueos en la entrada de dichos materiales, ha provocado un aumento de enfermedades transmitidas por el agua, especialmente diarreas, desde la primera semana de abril de 2025. En los dos últimos años, la organización ha registrado más de 78.000 casos de diarrea, entre ellos más de 24.000 desde abril de este año.
Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, el personal de la organización en el hospital Nasser, en Jan Yunis, examinó a mujeres embarazadas para detectar desnutrición y diagnosticó 1.366 casos. Muchas madres en Gaza tienen dificultades para alimentar a sus bebés: algunas presentan desnutrición que impide la producción suficiente de leche materna, y la fórmula infantil lista para usar escasea. El acceso a agua limpia y a materiales estériles para preparar biberones es casi imposible, y hervir agua se ha convertido en una tarea difícil, ya que la mayoría de las familias no dispone de gas para cocinar y recurren a la quema de madera, costosa y escasa.
La organización señala además que la recuperación del trauma se ve obstaculizada por estas condiciones. La falta de ayudas para la movilidad, como muletas o sillas de ruedas, dificulta que miles de personas con amputaciones o discapacidades puedan desplazarse, acceder a los baños o acudir a las clínicas. “Vemos heridas abiertas, quemaduras o fijadores externos que viven en tiendas sin condiciones higiénicas ni gestión de residuos, y sin protección frente a las condiciones meteorológicas”, afirmó Nadimpalli. “Las infecciones que antes eran prevenibles ahora son habituales, lo que agrava el estado de salud y provoca hospitalizaciones repetidas”.
Desde mayo, y con un aumento más marcado desde mediados de agosto, el equipo ha observado un incremento de infecciones respiratorias, especialmente en invierno. Según el Ministerio de Salud, las infecciones respiratorias agudas representan actualmente el 67% de los casos de morbilidad. También se ha registrado un aumento de enfermedades cutáneas, como sarna y piojos, desde mediados de agosto.
La organización reiteró que las autoridades israelíes deben permitir de inmediato una ampliación masiva y sin restricciones de la ayuda humanitaria en Gaza, para aliviar el sufrimiento de la población y reducir su vulnerabilidad ante las condiciones extremas.








