Publicada el: 29 de octubre de 2025 :: 11:43 am

Miles huyen de nuevo en Mozambique; autoridades refuerzan la respuesta en Mueda

Miles huyen de nuevo en Mozambique; autoridades refuerzan la respuesta en Mueda

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha intensificado sus actividades en la ciudad y el distrito de Mueda, Mozambique, ante una nueva oleada de desplazamientos provocada por incursiones violentas de grupos armados no estatales en Mocímboa da Praia y otras zonas del norte del país. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 92.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en Cabo Delgado y la vecina Nampula desde finales de septiembre, de las cuales alrededor de 23.000 llegaron a Mueda.

MSF ha reforzado sus operaciones en tres campamentos para desplazados en Mueda —Eduardo Mondlane, Nandimba y Lianda—, donde ya mantiene un proyecto médico desde 2021. También se han iniciado trabajos en Nanili, una comunidad próxima a la frontera entre los distritos de Mueda y Mocímboa da Praia, para atender el aumento de necesidades humanitarias derivado de las llegadas. El personal de promoción de la salud y los trabajadores de salud comunitarios llevan a cabo campañas de higiene y prevención de enfermedades y velan por la continuidad del sistema de derivación para atención médica.

Entre el 3 y el 15 de octubre, MSF visitó a 970 familias en los tres campamentos de Mueda y derivó a 315 personas que necesitaban atención médica al Hospital Distrital de Mueda o al centro de salud más cercano. También se realizaron más de 400 sesiones de sensibilización grupal, a las que asistieron unas 4.500 personas.

Gran parte de quienes llegan a Mueda se han visto obligados a desplazarse múltiples veces durante los ocho años de conflicto en Cabo Delgado, donde cientos de miles continúan desplazados. Varias personas habían vivido ya en estos mismos campamentos. Una familia de cinco integrantes relató haber caminado casi 100 kilómetros desde Mocímboa da Praia tras escuchar rumores de un ataque inminente.

La experiencia de desplazamiento repetido y la inseguridad prolongada ha impulsado actividades de salud mental y apoyo psicosocial en Mueda, que complementan intervenciones comunitarias. Entre los trastornos más frecuentes se observan ansiedad, síntomas psicosomáticos y afectaciones postraumáticas. Hasta la fecha, los equipos de MSF han realizado 65 sesiones grupales de salud mental con más de 600 participantes.

Las condiciones de vida en los campamentos de acogida se deterioran, especialmente por el limitado acceso a agua potable y saneamiento. Se advierte que la situación podría empeorar con la temporada de lluvias y el incremento del riesgo de enfermedades transmitidas por el agua. “Aunque no estamos viendo muchas emergencias médicas agudas en este momento, las necesidades sanitarias persisten. El sistema de salud local no puede hacer frente a la llegada continua de personas en busca de seguridad, lo que ejerce presión sobre recursos ya limitados”, indicó Pedro Basílio, supervisor de actividades extramurales de MSF.

En los últimos meses, Cabo Delgado ha registrado un aumento de la violencia, con ataques e incursiones armadas en distritos como Mocímboa da Praia, Balama, Montepuez y Chiúre, además de en las provincias vecinas de Nampula y Niassa, según información de las autoridades y agencias humanitarias. A raíz de estos hechos, MSF continúa evaluando necesidades y articulando su respuesta para ampliar la cobertura y garantizar atención médica y apoyo psicosocial a las personas desplazadas.