Políticas de Estados Unidos reconfiguran la salud global
MSF advierte que las medidas ejecutivas implementadas hace un año por la Administración de Estados Unidos han afectado negativamente la cooperación sanitaria y humanitaria mundial, con cierres de clínicas, retrasos en la entrega de medicamentos y pérdidas de empleo en el sector sanitario. La organización señala que, a lo largo de 2025, se evidenció el impacto de estas políticas y alerta de que las consecuencias podrían ir “mucho más allá de lo observado” hasta ahora.
“Aunque el mundo aún se está recuperando de estos recortes en la ayuda, ya está claro que solo han sido la primera salva de la Administración para remodelar la salud mundial y la ayuda humanitaria”, afirmó Mihir Mankad, director de Política y Defensa de la Salud Mundial de MSF EE. UU. Según la organización, la salud internacional podría alejarse de principios fundamentales como la atención humanitaria básica, la lucha contra epidemias, la prevención de la desnutrición y el suministro de vacunas a las comunidades más marginadas.
MSF, que no recibe financiación del Gobierno estadounidense, reportó durante 2025 el impacto de la retirada de fondos en las comunidades a las que atiende. En Somalia, las interrupciones en la ayuda provocaron la detención de envíos de leche terapéutica durante meses, y el número de niños con desnutrición grave ingresados en sus centros creció de 1.937 en los primeros nueve meses de 2024 a 3.355 en el mismo periodo de 2025. En el Hospital Regional de Baidoa Bay, las muertes de niños con desnutrición grave aumentaron un 44% en la primera mitad de 2025 respecto al año anterior, y el 47% de esas muertes ocurrieron en las 48 horas siguientes a la llegada del menor debido a la gravedad de su estado.
En Sudán del Sur, el Hospital del Condado de Renk afrontó la suspensión de apoyo a 54 empleados en junio por recortes de financiación, lo que generó carencias en atención materna. La unidad de pediatría, gestionada por MSF, recibió más recién nacidos con bajo peso al nacer, atribuible a la falta de atención durante el embarazo y parto.MSF indicó que, en respuesta, comenzó a apoyar la sala de maternidad en septiembre de 2025.
En la República Democrática del Congo, la eliminación de un pedido de 100.000 kits para casos de violación, que incluían medicamentos para prevenir infecciones de transmisión sexual y VIH, fue consecuencia de la retirada de fondos por parte de USAID. MSF observó altos niveles de violencia sexual y, ante la escasez de suministros en Kivu del Norte, realizó compras de profilaxis postexposición para VIH de forma no prevista.
La organización subrayó que estos ejemplos ilustran un cambio más profundo que simple recorte presupuestario: un replanteo de la forma en que Estados Unidos se relaciona con el mundo y define su papel en materia sanitaria y humanitaria. En septiembre, la Administración presentó la Estrategia Global de Salud ‘America First’, que, según MSF, apunta a un rol menor para Estados Unidos en la salud mundial y podría favorecer un enfoque limitado y menos efectivo para responder a brotes epidémicos. Además, la estrategia ha sido acompañada de negociaciones para establecer acuerdos bilaterales con gobiernos receptores de ayuda, considerados por MSF como el núcleo de un nuevo modelo “transaccional y cerrado”, sin participación de la sociedad civil ni de las comunidades afectadas.
MSF sostuvo que, aunque la Administración afirma que estos acuerdos fortalecen la apropiación nacional y la soberanía, existen indicios de presión para restringir el acceso a servicios por motivos ideológicos, especialmente para poblaciones marginadas y en áreas de salud sexual y reproductiva. “La ayuda sanitaria mundial debe guiarse por necesidades de salud pública y evidencia epidemiológica, no por cálculos políticos o coacciones ideológicas”, afirmó Mankad en relación con las condiciones asociadas a los acuerdos bilaterales.
La organización advierte que, si bien los recortes de 2025 fueron devastadores, el conjunto de políticas vigentes podría alterar de forma sostenida la manera en que Estados Unidos proporciona ayuda y se compromete con la salud mundial. MSF concluye que es necesario ampliar la evaluación de impactos y considerar perspectivas de expertos, gobiernos y comunidades afectadas para entender plenamente las implicaciones y los próximos pasos en el marco de la salud global.








